La industria colombiana toca fondo: participación más baja en el PIB en dos décadas
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reveló esta semana los datos del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de 2025, que se ubicó en un 2,6%. Aunque mantiene una tendencia gradual al alza, esta cifra cerró por debajo de las expectativas de los gremios económicos, que proyectaban una tasa del 2,8%.
Entre los datos que más preocupan a los analistas se encuentra la reducción histórica de la participación de la industria manufacturera en la economía nacional. Para el cuarto trimestre de 2025, este sector registró su peso más bajo en 20 años, alcanzando apenas el 9,67% del PIB total.
Un nivel comparable solo con la pandemia
Este porcentaje es alarmantemente similar al registrado durante los peores momentos de la emergencia sanitaria por COVID-19. En el segundo trimestre de 2020, la industria manufacturera había caído a un mínimo del 9,73% del PIB. En la serie histórica de las últimas dos décadas, el peso de las manufacturas en el último trimestre de 2025 se consolida como el más bajo jamás registrado.
Mientras sectores como la Administración y Defensa, el comercio al por menor y el entretenimiento jalonaron el crecimiento agregado, la inversión presionó a la baja con una caída del 2,9% en la formación bruta de capital fijo. En otras palabras, aunque el gasto público y el consumo de los hogares muestran dinamismo, la inversión se aleja de una tendencia positiva.
El fenómeno de la desindustrialización
José Ignacio López, presidente de Anif, explicó este comportamiento señalando que "Colombia está experimentando un proceso de desindustrialización". Según el experto, este fenómeno es consistente con lo que ocurre en muchos países del mundo, donde las economías van transitando del sector secundario al terciario, dejando atrás la industria para enfocarse en los servicios.
"Eso es lo que ha venido ocurriendo en Colombia", afirmó López. "Venimos creciendo con un sector de servicios más amplio".
Factores que explican la caída industrial
El director del centro de pensamiento identificó varios elementos que contribuyen a esta preocupante tendencia:
- Incertidumbre regulatoria y temas de seguridad física
- Poco avance en materia logística e infraestructura
- Una regulación laboral más estricta con costos laborales elevados
- Aumento en los precios de los energéticos
- Reciente apreciación en los tipos de cambio
- Déficit fiscal abultado que presiona los recursos disponibles para el sector privado
"Uno para la industria tiene que tener un ecosistema muy competitivo de logística e infraestructura, y en los últimos trimestres poco hemos avanzado en esa materia", señaló López.
Preocupaciones por la pérdida de competitividad
El patrón de desindustrialización genera especial preocupación porque el sector manufacturero es capaz de generar alto valor agregado, ganancias en productividad y competitividad. "Es quizás la gran preocupación: si Colombia se está desindustrializando a una velocidad mayor que otros países", cuestionó el experto.
La combinación de estos factores hace que producir en Colombia sea más costoso en términos internacionales, afectando la competitividad del sector industrial frente a otros mercados.
El panorama para la industria manufacturera colombiana presenta desafíos significativos que requerirán políticas específicas y esfuerzos coordinados para revertir esta tendencia de dos décadas que amenaza con consolidar un cambio estructural en la economía nacional.



