La doble presión que amenaza la supervivencia de los productores lecheros
Isabel López inicia su jornada antes del amanecer en su finca de Cómbita, Boyacá. Cada día ordeña sus vacas para obtener aproximadamente 40 litros de leche, el sustento principal de su hogar. Sin embargo, este esfuerzo ya no garantiza ingresos suficientes para cubrir los costos crecientes de producción. Su historia no es aislada; refleja una crisis que se extiende por Colombia y Ecuador, donde pequeños productores enfrentan una presión sin precedentes.
La tormenta perfecta: apertura comercial y sustitutos lácteos
Desde enero de 2026, Colombia eliminó completamente los aranceles para lácteos importados desde Estados Unidos, una medida que coincide con un incremento del 23% en los costos de insumos para los productores. Paradójicamente, el precio pagado al productor solo se ajustó un 1,30% según el Índice Compuesto del Sector Lácteo. Esta disparidad crea un escenario insostenible para quienes dependen de la leche como principal fuente de ingresos.
En Ecuador, la situación presenta matices similares aunque con diferentes tiempos. El Acuerdo de Comercio Recíproco (ACR), firmado el 13 de marzo de 2026, permitirá importar hasta 500 toneladas de lácteos estadounidenses con arancel cero. Esta apertura comercial, sumada al uso creciente de lactosuero como sustituto, configura una amenaza doble para la producción lechera tradicional.
El escándalo del lactosuero y sus consecuencias
En 2025, Colombia vivió el llamado "escándalo del lactosuero" cuando se descubrió que varias empresas incorporaban este subproducto en leche comercializada como pura. El lactosuero es lo que queda tras retirar la proteína clave de la leche, y al mezclarlo nuevamente se obtiene un líquido visualmente similar pero con menor valor nutricional.
La intervención de las autoridades derivó en sanciones a compañías como Gloria, Parmalat y Sabanalac, y llevó a la adopción de la Resolución 2270 de 2023, que estableció límites técnicos para detectar adulteraciones. Sin embargo, el problema persistió y se trasladó a la estructura del mercado. Recientemente, el Holding peruano Gloria anunció el cierre de sus operaciones lácteas en Colombia, desvinculando a 150 trabajadores y retirando marcas como Algarra y Lechesan del mercado.
Impacto numérico de las importaciones
Las cifras revelan la magnitud del desafío:
- En 2025, Colombia importó 44.215 toneladas de productos lácteos por valor de 142,8 millones de dólares
- Los principales productos importados fueron leche en polvo descremada (41%), leche en polvo entera (23%), quesos (19%) y lactosueros (7%)
- Las 9.653 toneladas de lactosuero importadas evidencian la persistencia de este mercado pese a las restricciones
Realidad en el campo: precios estancados y costos crecientes
Isabel López describe la situación como "terrible". Aunque cifras oficiales indican que en Boyacá el litro de leche debería pagarse a 2.116 pesos, en la práctica recibe apenas 1.200 pesos por botella. "La sal, la ración, todo eso sí sube, pero el precio de la leche no", explica con frustración. Los márgenes de ganancia se han reducido tanto que muchos productores cuestionan la sostenibilidad de continuar en el negocio.
El incremento del 1,3% fijado por el gobierno colombiano para el periodo 2026-2027 ha sido calificado como "insuficiente" y "marginal" por los productores, quienes enfrentan alzas sostenidas en alimentación animal, combustible y servicios veterinarios.
Ecuador: normativa estricta pero desafíos en cumplimiento
En Ecuador, la normativa prohíbe la mezcla de lactosuero en leche fluida, restringe su comercialización sin certificación y exige etiquetado claro en productos que lo contienen. Sin embargo, según Francis Abad, Coordinador Nacional de la Prefederación de Pequeños Productores de Leche en Ecuador, "hemos presentado cerca de 300 expedientes sancionatorios y solo sancionaron a cinco empresas".
El problema se agrava por el uso de lactosuero en estado líquido cuando el estándar internacional lo limita al polvo, lo que distorsiona aún más el mercado y reduce la demanda de leche cruda nacional.
Brecha de costos que amenaza la producción nacional
La diferencia en costos de producción es alarmante:
- En Ecuador, producir un litro de leche cruda cuesta entre 0,42 y 0,46 dólares (1.704 a 1.800 pesos)
- La leche en polvo importada puede reconstituirse por aproximadamente 0,34 dólares (1.260 pesos)
- Esta diferencia de hasta 10 centavos por litro hace económicamente atractivo para las industrias sustituir leche nacional por insumos importados
"Si entra leche en polvo, la industria va a trabajar con eso... es negocio para ellos y destrucción para nosotros", advierte Abad, resumiendo el temor del sector productor.
Un futuro incierto para la lechería tradicional
La convergencia de lactosuero e importaciones está reconfigurando el mercado lácteo en ambos países. Mientras las grandes industrias encuentran en estos insumos alternativas más económicas, los pequeños productores enfrentan precios estancados, costos crecientes y una competencia cada vez más desigual.
Isabel López resume el sentir de muchos: "La leche la usan para muchas cosas, pero a uno no le suben nada el precio". Esta frase encapsula la frustración de quienes ven cómo su trabajo diario se devalúa en un mercado globalizado donde los márgenes se reducen y la sostenibilidad se cuestiona.
El desafío para Colombia y Ecuador no es solo mantener normativas adecuadas, sino garantizar su cumplimiento efectivo y crear condiciones que permitan a los productores tradicionales competir en igualdad de condiciones. De lo contrario, la crisis actual podría transformarse en la desaparición gradual de un sector que históricamente ha sido sustento de miles de familias rurales.



