Escocia aprueba ley pionera de riqueza comunitaria: ¿un modelo para Colombia?
Ley escocesa de riqueza comunitaria: ¿modelo para Colombia?

Escocia da un paso histórico con la Ley de Construcción de Riqueza Comunitaria

Mientras el mundo debate sobre arriendos inalcanzables, guerras comerciales y concentración de riqueza, Escocia aprueba una ley innovadora que podría iluminar soluciones para crisis económicas globales. La Ley de Community Wealth Building (Construcción de Riqueza Comunitaria) establece como mandato nacional que la riqueza generada en un territorio debe permanecer en él, evitando fugas hacia inversionistas extranjeros o grandes corporaciones sin arraigo local.

Orígenes y expansión de un modelo transformador

Esta idea nació hace dos décadas en Cleveland, Estados Unidos, impulsada por The Democracy Collaborative. Allí se crearon las Evergreen Cooperatives, una red de empresas cooperativas verdes que abastecen a instituciones locales como la Clínica de Cleveland. No se trataba de un modelo abstracto, sino de implementaciones concretas: cooperativas de trabajadores, compras públicas locales y propiedad comunitaria de activos.

Con los años, estas prácticas se han extendido a ciudades como Ámsterdam, Polonia, Australia, Nueva Zelanda y Corea del Sur. Sin embargo, Escocia es la primera entidad política en hacer obligatoria esta transformación económica, marcando un hito en políticas de desarrollo local.

Elementos clave de la ley escocesa

La nueva legislación exige que agencias gubernamentales, consejos locales, juntas de salud y corporaciones públicas prioricen la reinversión de riqueza en sus comunidades. Por ejemplo, las compras a empresas locales dejarán de ser opcionales para convertirse en la norma del sector público. En un sistema económico diseñado para concentrar riqueza, este enfoque comunitario es revolucionario.

Los dos pilares fundamentales son:

  • Democratizar la economía: Ampliar la propiedad y control de activos productivos mediante cooperativas, empresas sociales y propiedad pública municipal.
  • Localizar la economía: Priorizar necesidades y capacidades territoriales, fortaleciendo circuitos cortos de comercialización y valorando la producción local.

Lecciones y desafíos para Colombia

Colombia no parte de cero. Desde 2020, cuenta con la Ley de Compras Públicas Locales, aunque se limita a alimentos y es más una recomendación que un mandato. También hay debates sobre uso del suelo y especulación inmobiliaria. Pero podríamos avanzar más, inspirándonos en ejemplos como las cooperativas de vivienda o empresas comunitarias de renovación urbana, como la exitosa Bedford-Stuyvesant Restoration Corporation en Nueva York.

La clave del éxito en iniciativas de riqueza comunitaria radica en alianzas comunitarias. En Colombia, sin embargo, a menudo se prefieren iniciativas aisladas y poco sostenibles, evitando conversaciones difíciles sobre reparto de costos y beneficios. Este modelo aborda crisis derivadas de un sistema extractivo, proponiendo intervenciones en cinco frentes:

  1. Empresa democrática e inclusiva.
  2. Uso justo de la tierra y propiedad.
  3. Compras públicas progresivas.
  4. Trabajo digno.
  5. Finanzas locales.

Una conversación urgente para el desarrollo colombiano

Escocia no propone aislarse del mundo, sino que el desarrollo comienza en casa. Para Colombia, un país con desigualdades profundas, concentración de tierra y economías locales frágiles, esta discusión es apremiante. Al hablar de transición energética, generación de empleo o cierre de brechas regionales, debemos preguntarnos no solo cuánto crecemos, sino quién posee las empresas y dónde se queda la riqueza.

La pregunta no es por qué interesarnos en una ley escocesa, sino ¿qué esperamos para tener este debate en Colombia? Este modelo ofrece herramientas prácticas para construir economías más justas y sostenibles, adaptables a nuestro contexto local.