Emergencia invernal causa muerte de hasta 4.000 reses y activa alertas por precio de la carne en Colombia
Muerte de 4.000 reses por lluvias activa alerta por precio de carne

Emergencia invernal causa muerte masiva de ganado y activa alertas económicas

La grave situación climática que afecta a la región Caribe colombiana ha desencadenado una crisis significativa en el sector agropecuario, con la confirmación oficial de la muerte de entre 3.000 y 4.000 reses debido a las intensas lluvias e inundaciones. Este evento catastrófico ha encendido las alarmas sobre posibles efectos en el precio de la carne a nivel nacional, en un contexto donde el mercado ya enfrentaba presiones por exportaciones internacionales.

Impacto devastador en la producción ganadera

La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, reveló en entrevista con Mañanas Blu que, además de las reses fallecidas, aproximadamente 450.000 cabezas de ganado se encuentran afectadas solo en el departamento de Córdoba, específicamente en la cuenca media y baja del río Sinú. La funcionaria aclaró que "es importante decir que esas 450.000 cabezas de ganado no son reses muertas, están afectadas, han tenido que desplazarse", reconociendo la magnitud del impacto en una región estratégica para la producción de carne y leche.

La emergencia no solo ha significado pérdida de animales vivos, sino también la destrucción extensiva de pasturas, lo que ha obligado a movilizar ganado hacia zonas más elevadas. El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) ha intensificado la expedición de guías de movilización y se han dispuesto 100 hectáreas en Turipaná para la ubicación temporal de animales desplazados.

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Preocupación sanitaria y medidas gubernamentales

Carvajalino advirtió sobre el componente sanitario crítico, señalando que "hay mucha mortandad debajo de estas aguas. Es un tema sanitario que hay que controlar rápidamente". Esta situación ha llevado al Gobierno nacional a evaluar medidas concretas para evitar desabastecimiento y frenar presiones en el mercado interno de carne.

La ministra indicó que "habíamos pedido al Fondo Nacional del Ganado análisis precisos y estamos estudiando algunas normas para modificar", y frente a eventuales restricciones a las exportaciones afirmó: "Estamos estudiando las medidas que sean necesarias para garantizar el abastecimiento interno de la proteína. No hay que descartar en este momento ninguna medida".

Monitoreo de precios y afectaciones agrícolas

Pese a la gravedad de la situación, el Ejecutivo sostiene que hasta el momento no se han identificado efectos adicionales derivados de la emergencia climática en los precios. "Hoy no tenemos incrementos de precios, riesgos de abastecimiento o informes sobre acaparamiento y especulación", aseguró Carvajalino. El Ministerio trabaja conjuntamente con el Dane y la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (Upra) en un monitoreo semanal de precios para detectar posibles distorsiones en el mercado.

Las afectaciones agrícolas también son considerables. Inicialmente se reportaron 19.800 hectáreas agrícolas inundadas, pero las estimaciones sugieren que esta cifra podría ascender a 30.000 hectáreas en los departamentos de Córdoba, Sucre y Antioquia. A esto se suman aproximadamente 180.000 hectáreas pecuarias comprometidas, ampliando significativamente el alcance del impacto productivo en la región.

Inversión para la recuperación y programas de apoyo

El decreto de emergencia económica, social y ecológica cobija a ocho departamentos afectados por lluvias, inundaciones y frentes fríos. En el sector agropecuario, el Ministerio de Agricultura estima que se requieren cerca de $700.000 millones para drenaje y restablecimiento de pastos y cultivos. Esta cifra se suma a una cartera vigente de 1,2 billones de pesos en créditos para pequeños productores, lo que llevaría la inversión proyectada a aproximadamente 2 billones de pesos para la recuperación total.

El Gobierno anunció un programa especial de adquisición de alimentos frescos provenientes de productores afectados, con el doble propósito de atender a familias damnificadas y dinamizar la economía local. "Queremos poner alimentos frescos en las familias que están viviendo la emergencia, pero también ayudar a intensificar y dinamizar la actividad agropecuaria", explicó la ministra.

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Medidas a largo plazo y restauración de suelos

Entre las acciones previstas se incluyen líneas de crédito para agricultura campesina, la priorización del Programa FIA en 21 municipios de Córdoba y el programa de adquisición de excedentes estacionales. Además, se mantiene la declaratoria de Área de Protección para la Producción de Alimentos (Apan) en 21 municipios cordobeses, medida que la ministra calificó como "mucho más necesaria que antes" para proteger y restaurar suelos productivos.

Carvajalino enfatizó que "una vez el agua baje, nos toca recuperar esos suelos y empezar a sembrar pasto... ojalá podamos empezar a sembrar sistemas silvopastoriles muchísimo más resilientes". La recuperación del hato ganadero dependerá fundamentalmente de la restauración de pasturas y suelos inundados, un proceso que requerirá tiempo y recursos significativos.

"Tenemos que tomar varias medidas pensando en mantener la actividad económica de los ganaderos... y el abastecimiento interno de nuestro mercado de carne y de leche", concluyó la ministra, subrayando la importancia estratégica de la región Caribe para la seguridad alimentaria nacional.