Parlamento nicaragüense aprueba absorción del INTA por el Ministerio Agropecuario
La Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por el partido sandinista y sus aliados, dio luz verde este miércoles a la Ley de Absorción del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) por parte del Ministerio Agropecuario (MAG). Esta medida legislativa, propuesta directamente por los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo, fue aprobada de manera expédita y representa una reestructuración profunda del aparato estatal agropecuario.
Centralización de funciones y recursos estatales
La nueva normativa transfiere todos los bienes, derechos, obligaciones y funciones del INTA al MAG, disolviendo así la entidad autónoma fundada en 1977. El Ministerio Agropecuario se convierte en sucesor legal sin interrupción alguna, asumiendo responsabilidades clave que incluyen:
- Formulación y ejecución de programas estatales de generación y transferencia de tecnología agropecuaria
- Coordinación del sistema nacional de tecnología agropecuaria
- Fomento de la investigación científica y tecnológica en el sector
- Capacitación de agentes privados del ámbito agropecuario
Además, el MAG podrá formular políticas sobre la distribución, propiedad y uso de tierras rurales, y coordinar acciones de protección ambiental con el Ministerio del Ambiente y la Autoridad Nacional del Agua.
Transferencia integral de activos y personal
La ley establece que todo el presupuesto, bienes muebles e inmuebles, laboratorios, sistemas, registros y activos financieros del INTA pasarán a ser titulados por el Ministerio Agropecuario. Asimismo, se ordena la transferencia al Estado de todas las inscripciones en registros públicos que actualmente aparecen a nombre del instituto disuelto.
En cuanto al personal, los trabajadores del INTA pasarán a formar parte de la nómina del MAG, respetándose sus derechos laborales, antigüedad y beneficios conforme a la Ley del Servicio Civil y de la Carrera Administrativa.
Fundamentos de la reestructuración
En su exposición de motivos, Ortega y Murillo argumentaron que el Estado nicaragüense ha venido desarrollando un proceso de transformación estructural del sector agropecuario, orientado al fortalecimiento de la soberanía y la seguridad alimentaria nacional. Según los mandatarios, la disolución del INTA busca optimizar los recursos estatales y coordinar de manera centralizada los programas de transferencia tecnológica agropecuaria y asistencia técnica a productores.
Esta medida consolida el control gubernamental sobre un sector estratégico para la economía nicaragüense, concentrando en una sola cartera ministerial funciones que antes estaban distribuidas entre diferentes entidades estatales.



