ONU lanza grupo de trabajo para asegurar el flujo de fertilizantes por el estrecho de Ormuz
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha puesto en marcha un grupo de trabajo especializado con el objetivo de garantizar el paso de fertilizantes a través del estrecho de Ormuz, anunció su portavoz, Stephane Dujarric, el viernes. Esta iniciativa surge en un contexto donde el conflicto en Medio Oriente se intensifica, amenazando con interrumpir el tráfico marítimo y generando efectos en cadena que podrían impactar las necesidades humanitarias y la producción agrícola en los próximos meses.
Acción inmediata para mitigar consecuencias
Dujarric subrayó que una acción inmediata es esencial para mitigar estas consecuencias. El grupo de trabajo, que incluye representantes de diversas agencias internacionales, se encargará de desarrollar y proponer mecanismos técnicos que faciliten el comercio de fertilizantes, incluyendo la circulación de materias primas relacionadas. Trabajará en estrecha consulta con Estados miembros relevantes de la ONU, como Irán, Estados Unidos, Pakistán, Egipto y Baréin, con quienes Guterres ha mantenido recientes conversaciones telefónicas.
Impacto del conflicto en el suministro de fertilizantes
El conflicto actual en Oriente Medio ha alterado significativamente el mercado de fertilizantes. Según Máximo Torero, economista jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), buena parte del suministro mundial proviene del Golfo Pérsico, incluyendo del 30 al 35 % de la urea y del 20 al 30 % del amoniaco global. Además, aproximadamente el 30 % de los fertilizantes transitan por el estrecho de Ormuz, un pasaje crítico para el comercio marítimo que también maneja el 20 % del crudo y gas natural licuado consumidos a nivel mundial.
El cierre del estrecho ha disparado los precios del petróleo, manteniéndolos por encima de los USD 100 el barril en las últimas semanas, lo que incrementa los costos de energía y transporte. Torero advierte que este aumento en los precios de insumos afecta directamente a los sistemas agroalimentarios y la producción de alimentos, pudiendo llevar a mayores costos para los consumidores o, en caso contrario, a limitaciones en la oferta si los productores no pueden afrontar los sobrecostos.
Consecuencias para América Latina y el mundo
La FAO estima que América Latina enfrenta pérdidas de ingresos por cereales superiores al 7 % debido a las perturbaciones en el estrecho de Ormuz. Los agricultores de la región, ya en condiciones de mercado difíciles con precios bajos, podrían verse obligados a reducir el uso de fertilizantes, comprometiendo la nutrición de las plantas, la calidad de los frutos y la productividad de los cultivos.
Torero señala que a nivel global, se pueden resistir hasta tres meses de conflicto sin impactos mayores, gracias a suministros de alimentos suficientes. Sin embargo, advierte que la situación se agravará si el conflicto se prolonga, debido a la falta de capacidad y velocidad para encontrar rutas alternativas o proveedores sustitutos de fertilizantes, petróleo y energía.
En resumen, la creación de este grupo de trabajo por la ONU representa un esfuerzo crucial para abordar una crisis inminente que amenaza la seguridad alimentaria mundial, especialmente en un momento clave como el inicio de la temporada de siembra en muchas regiones agrícolas.



