La crisis en el Estrecho de Ormuz amenaza el suministro global de fertilizantes
En medio de la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán, el Estrecho de Ormuz ha vuelto a convertirse en el epicentro de las tensiones geopolíticas globales. Este paso marítimo estratégico, de apenas 50 kilómetros de ancho en su punto más angosto, conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y es una arteria vital para el comercio mundial.
Un tercio de los fertilizantes globales en peligro
Mientras los ataques con drones impactan instalaciones energéticas en Arabia Saudita y Catar, y el tráfico de petroleros se reduce a mínimos históricos, el mundo enfrenta una amenaza que va más allá del precio del petróleo. El 33,1% del comercio mundial de fertilizantes transita por el Estrecho de Ormuz, lo que significa que uno de cada tres fertilizantes comercializados globalmente depende de esta ruta.
Catar, Arabia Saudita e Irán, tres de los diez mayores exportadores de urea del mundo, dependen completamente de este estrecho para sus exportaciones. En los últimos días, el precio de la urea ya ha experimentado incrementos significativos, pasando de US$485-US$490 por tonelada a US$550 en Egipto, lo que representa un aumento de hasta el 13%.
Impacto en la seguridad alimentaria mundial
La situación es particularmente preocupante para la agricultura global. "Si el fertilizante sube o escasea, los agricultores aplican menos. Y si aplican menos, la producción agrícola cae en los siguientes ciclos", explica el análisis. El efecto no es inmediato en los supermercados, pero puede sentirse meses después en el precio de productos básicos como:
- Maíz
- Trigo
- Arroz
Estados Unidos ya ha registrado incrementos superiores a los US$70 por tonelada en algunos puertos, anticipando lo que podría ser una crisis alimentaria global si la situación se prolonga.
Otros productos estratégicos afectados
El Estrecho de Ormuz no solo es crítico para los fertilizantes. Los porcentajes del comercio mundial que pasan por esta vía incluyen:
- Metanol (32%)
- Petróleo crudo y condensados (31%)
- Minerales estratégicos (24,4%)
- Líquidos de gas natural (23,4%)
- Gas natural licuado (19,3%)
- Azúcar y productos "blandos" (6,7%)
- Cereales y semillas oleaginosas (4,3%)
Casi el 20% del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) pasa por Ormuz, y Catar, uno de los mayores exportadores del mundo, ya suspendió temporalmente la producción tras interceptar drones que apuntaban a instalaciones energéticas en Ras Laffan.
Capacidad de resistencia limitada
Según analistas de JPMorgan, los productores del Golfo podrían resistir cerca de 22 días almacenando crudo en tierra antes de verse obligados a reducir producción si el cierre supera los 25 días. Aunque existe margen adicional con almacenamiento flotante, este es limitado.
Arabia Saudita es el país que más petróleo mueve por Ormuz: 6 millones de barriles diarios. Aunque dispone de oleoductos alternativos hacia el Mar Rojo, su capacidad no alcanza para reemplazar todo el floe. Los principales compradores afectados incluyen a China, que recibe más del 30% del crudo que pasa por Ormuz, así como India, Japón y Corea del Sur.
Andrés Peña Galindo, profesor de la Universidad El Bosque, advierte que "el shock severo de precios sería inmediato, porque el estrecho concentra volúmenes que el sistema no puede reemplazar rápidamente". La situación actual representa una amenaza multidimensional que afecta desde la energía hasta la seguridad alimentaria global.



