La revaluación del peso colombiano genera efectos divergentes en el sector agrícola nacional
El peso colombiano se ha posicionado como la quinta moneda emergente con mayor revaluación durante el presente año, registrando una apreciación del 19,23% según datos de Bloomberg con corte al 10 de febrero de 2026. Esta fortaleza cambiaria solo ha sido superada por divisas como el peso mexicano, marcando un escenario económico con repercusiones significativas para diversos sectores productivos.
Impacto mixto en el mercado agrícola colombiano
Analistas especializados coinciden en que la revaluación del peso genera un efecto de doble vía para el sector agropecuario. Por un lado, encarece en dólares los productos que Colombia exporta a mercados internacionales, reduciendo su competitividad global. Por otro, abarata los costos dolarizados de insumos importados, maquinaria, agroquímicos y fletes internacionales.
Andrés Valencia, exministro de Agricultura, advierte que esta situación "se convierte en una amenaza en medio de un escenario de elevados costos laborales, por consecuencia del incremento del salario mínimo del 23%". El resultado neto para cada productor depende fundamentalmente de su nivel de exportación e importación de insumos, según explica Juan Pablo Vieira, CEO de JP Tactical Trading.
Exportadores de flores y café enfrentan panorama complejo
Para los subsectores altamente exportadores como flores y café, la revaluación representa un desafío considerable. Jhon Torres Jiménez, analista macroeconómico de Native Capital Management (NCM), enfatiza que estos productores van a ver un menor ingreso en pesos por envíos, lo que reduce directamente su rentabilidad, especialmente cuando los precios internacionales no compensan el efecto cambiario.
En el caso específico de las flores, Valencia identifica dos elementos críticos adicionales:
- Incremento en costos laborales en un sector que ha crecido significativamente en mano de obra femenina
- Acceso al mercado estadounidense afectado por un arancel del 10% implementado recientemente por la administración de Donald Trump
"Este impuesto fue aplicado recientemente y este Gobierno no ha logrado gestionar su eliminación", lamenta el exministro. Para el café, la situación presenta similitudes preocupantes, donde los costos de cosecha pueden incrementarse por el mayor salario mínimo mientras la revaluación afecta la competitividad del grano en mercados internacionales.
Importadores de fertilizantes encuentran alivio cambiario
En contraste con los exportadores, los importadores de fertilizantes experimentan beneficios tangibles de la revaluación. Jorge Soto, CEO de Abonamos-Sobiotech, explica que aunque los costos en el mercado externo son menores gracias al fortalecimiento del peso colombiano, persisten desafíos logísticos como demoras en descargas de buques en puertos nacionales que mantienen costos operativos elevados.
"Para los productores del agro destinados al mercado local, existe una estabilidad de precios de insumos importados", señala Soto. "Por este motivo, los fertilizantes pueden salir ligeramente más baratos en el mercado nacional", añade al destacar una de las ventajas concretas del buen comportamiento del peso durante este año.
Esta divergencia de impactos subraya la complejidad del escenario económico actual, donde una misma variable macroeconómica genera consecuencias diametralmente opuestas para diferentes actores dentro del mismo sector productivo, configurando un panorama de ganadores y perdedores dentro de la agricultura colombiana.



