San Valentín: auge exportador de flores enfrenta presiones cambiarias y laborales en Colombia
Entre el romance y los regalos que caracterizan la celebración de San Valentín, Colombia se consolida como uno de los países clave para esta festividad, especialmente en el mercado estadounidense. Sin embargo, detrás de esta aparente bonanza, la floricultura nacional enfrenta múltiples desafíos que tensionan su productividad y rentabilidad.
Importancia estratégica de la temporada
San Valentín representa una de las fechas más cruciales para la floricultura colombiana, junto con el Día de la Madre. Según datos de Asocolflores, durante esta temporada se comercializa entre el 15% y el 18% de las exportaciones anuales del sector, equivalente a aproximadamente 65.000 toneladas de flores. Estados Unidos absorbe alrededor del 80% de estos envíos, porcentaje que puede escalar hasta el 90% durante el pico de la celebración.
Augusto Solano, presidente de Asocolflores, proyecta una temporada "normal" para este año, aunque advierte que no será excepcional debido a la coyuntura actual. Las exportaciones de flores colombianas sumaron US$2.397 millones en 2025, registrando un incremento del 2,1% frente al año anterior. Los principales destinos incluyen Estados Unidos (US$1.883,3 millones), Canadá (US$75,2 millones), Reino Unido (US$70,9 millones), España (US$65,2 millones) y Países Bajos (US$64,5 millones).
Presión cambiaria y costos laborales
La revaluación del peso colombiano frente al dólar emerge como uno de los retos más inquietantes para el sector. Solano destaca que "el 100% de los ingresos de los floricultores depende de la tasa de cambio", recordando que entre 2003 y 2013, episodios de revaluación similar llevaron a pérdidas de empleo y reestructuraciones empresariales.
Esta situación se agrava cuando se considera que la mayoría de las ventas se realizan en dólares, mientras que el mercado interno apenas representa entre el 2% y el 3% de la producción total. La revaluación no opera de forma aislada, sino que se combina con incrementos significativos en los costos laborales, los cuales afectan entre el 50% y el 70% de la estructura de costos del sector.
El aumento del salario mínimo del 23% para 2026 representa un "choque directo" sobre la competitividad de la floricultura, según análisis de Corficolombiana. Este ajuste, el mayor registrado en el país, se suma a incrementos previos del 16% en 2023, 12,1% en 2024 y 9,5% en 2025. Los costos laborales representan entre el 50% y el 60% del total sectorial, y se estima que el reciente aumento generará un incremento promedio del costo laboral cercano al 20%.
Herramientas de mitigación y desafíos adicionales
Las coberturas cambiarias han sido tradicionalmente una herramienta clave para el sector, aunque Solano advierte que "no son la solución frente a una revaluación persistente". Cuando la tasa de cambio se mantiene baja y estable, las coberturas pierden efectividad para ventas programadas a seis meses o un año.
Adicionalmente, el sector enfrenta aranceles del 10% en Estados Unidos desde abril del año pasado, tarifa que aunque parece "baja", impacta significativamente los márgenes dada la estructura de costos. En materia climática, Colombia ha sorteado heladas esta temporada, aunque nevadas en Estados Unidos amenazan con bloquear carreteras de distribución.
Los requisitos fitosanitarios también representan desafíos, especialmente en mercados exigentes como Australia, que aunque pequeño, requiere considerable tiempo y análisis para las exportaciones.
Logística especializada para la temporada
La logística juega un papel fundamental durante San Valentín. Avianca Cargo operó 320 vuelos cargueros desde Bogotá, Medellín y Quito hacia Miami en aproximadamente 20 días, representando un crecimiento del 6% frente al año anterior en transporte floral hacia Estados Unidos.
Diogo Elías, CEO de Avianca Cargo, detalla que durante una semana regular la compañía opera cerca de 35 vuelos, cifra que puede escalar hasta 120 o 130 en temporada alta. "Algunos días llegamos a un vuelo por hora a Miami", afirmó el ejecutivo. En términos de volumen, la aerolínea transportó 19.000 toneladas de flores entre Colombia y Ecuador hacia el mercado estadounidense, equivalente a aproximadamente una de cada tres flores exportadas.
Para atender la demanda, que puede triplicar los niveles habituales, Avianca Cargo estableció alianzas estratégicas, incluyendo operaciones con Amazon Air Cargo que cubrieron 80 de los 320 vuelos de la temporada. La compañía incrementó en un 30% su personal temporal en cinco estaciones clave: Bogotá, Medellín, Quito, Miami y Los Ángeles.
Perspectivas y ajustes necesarios
Solano anticipa un período difícil donde el sector deberá buscar mecanismos de ajuste, aunque espera que "el Gobierno no actúe en contra de la competitividad de los exportadores". Destaca que las flores despachadas para San Valentín se pagan entre un mes y mes y medio después, por lo que la tasa de cambio que finalmente operará será la vigente en ese momento, salvo por las porciones cubiertas mediante coberturas.
Las empresas generalmente no cubren el 100% de sus exposiciones cambiarias, diversificando el riesgo asumido. Solano advierte que cubrir completamente o no cubrir nada "no ha sido aconsejable, ni es la práctica más recomendable". Excepcionalmente, en mercados con dificultades de cartera como Rusia, algunos exportadores logran pagos anticipados.
A pesar de los desafíos, Colombia mantiene su posición como segundo mayor exportador mundial de flores, integrando una cadena que va desde el cultivo hasta el transporte aéreo de alta precisión. La temporada de San Valentín evidencia tanto la fortaleza exportadora del sector como las presiones estructurales que requieren atención para preservar su competitividad internacional.



