Tragedia invernal en Córdoba: Ganaderos y agricultores devastados por lluvias fuera de temporada
Las intensas precipitaciones que han azotado diversas regiones de Colombia han desatado una crisis sin precedentes en el sector agropecuario, con el departamento de Córdoba como el epicentro de esta tragedia invernal. Las alarmas se encendieron cuando las cifras comenzaron a revelar el tamaño del impacto: miles de animales muertos y hectáreas de cultivos arrasadas por las aguas.
Impacto devastador en la ganadería cordobesa
Según reportes de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegan), más de 3.500 cabezas de ganado han muerto o desaparecido a nivel nacional, con aproximadamente 330.000 animales afectados por las inundaciones que han cubierto los pastizales donde se alimentan. En Córdoba, cuya economía depende principalmente de la actividad ganadera, la situación es particularmente crítica.
"Solo en nuestro departamento tenemos 1.207 bovinos muertos o desaparecidos y 315.231 afectados por esta emergencia", explicó un vocero del sector. Además, más de 1.100 animales de otras especies como equinos, caprinos y porcinos han perecido, completando un panorama desolador para los productores rurales.
Consecuencias en los precios de la carne
Esta crisis ganadera en Córdoba está destinada a ejercer una presión adicional sobre los precios de la carne en todo el país, que ya habían iniciado el año con un incremento del 11,7%. La combinación del aumento en el consumo de esta proteína con los efectos de la ola invernal se perfila como la principal razón del encarecimiento para el consumidor final.
En los últimos doce meses, el precio por kilo ha escalado desde $29.653 hasta $34.026, un comportamiento que no solo supera la inflación total del país (que en enero se ubicó en 5,35%), sino que convierte a este producto en uno de los principales responsables del encarecimiento del costo de vida para las familias colombianas.
Cultivos arrasados por las aguas
La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) entregó un reporte detallado sobre los cultivos afectados por la emergencia climática. De acuerdo con el gremio, ya se registran 11.218 hectáreas impactadas por las lluvias, principalmente en cultivos de fríjol, maíz y arveja.
Los números específicos revelan la magnitud del desastre:
- 7.245 hectáreas de fríjol perdidas en Córdoba, Nariño, Cundinamarca, sur del Cesar, Huila y Putumayo, afectando a 3.953 productores
- 2.373 hectáreas de maíz comprometidas en Córdoba, Antioquia, norte del Cesar, Huila y Nariño, con más de 1.000 campesinos que han visto perder sus cosechas
- 1.600 hectáreas de arveja perjudicadas en Nariño y Cundinamarca, dejando a cerca de 800 productores en situación crítica
Llamado urgente al Gobierno nacional
Fenalce ha hecho un llamado contundente al Gobierno nacional para atender esta emergencia climática que se ha presentado en plena temporada seca. Las precipitaciones persistentes coincidieron con etapas críticas de madurez y cosecha de los cultivos, provocando en muchos casos pérdidas totales y, en otros, un deterioro significativo en la calidad del grano que impide su comercialización.
Arnulfo Trujillo, gerente general del gremio, explicó con preocupación: "El fríjol presenta afectaciones tanto en volumen como en calidad, mientras que en el maíz los mayores impactos se relacionan con retrasos en la cosecha, altos niveles de humedad y mayores costos de secado".
El exceso de humedad ha incrementado la presión de hongos y enfermedades, agravando aún más la situación en el campo colombiano. Las zonas más afectadas se concentran en el Caribe y la región Andina, donde en Córdoba las lluvias superaron los 200 milímetros en pocos días, inundando completamente lotes de fríjol cabecita negra.
"La comida de Colombia está en riesgo. Sin apoyo estatal, no hay garantías frente a las inclemencias climáticas", advirtió Trujillo, insistiendo en la necesidad de una respuesta inmediata que proteja la competitividad del sector y el bienestar de cientos de productores que dependen de estas cosechas para su subsistencia.



