La minera canadiense Capstone Copper ha identificado un impacto significativo en las aguas subterráneas en su mina de cobre Mantos Blancos, ubicada en el norte de Chile, según documentos revisados por Reuters. La compañía planea mitigar este impacto como parte de una expansión que busca prolongar la vida útil del yacimiento.
Plan de expansión con medidas ambientales
La expansión prevista en uno de los activos principales de Capstone irá acompañada de medidas ambientales que se mantendrán por décadas para proteger las aguas subterráneas, incluso tras el cierre de la mina. El nuevo plan, presentado dos años después de que fracasara una propuesta anterior, refleja la complejidad de extender la vida útil de minas en regiones con escasez de agua y la creciente presión de inversionistas y reguladores para abordar temas medioambientales de forma proactiva.
La firma detalló la propuesta en una presentación entregada al regulador de agua de Chile en marzo. Capstone no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios de Reuters.
Contexto de escasez hídrica en el norte de Chile
La escasez de agua subterránea en el árido norte de Chile es motivo de preocupación para autoridades y comunidades, que analizan cada vez con mayor cuidado si las extracciones de cobre pueden equilibrar las demandas de producción con la protección de los sistemas de agua subterránea. Capstone ha dicho que prevé presentar un estudio de impacto ambiental en junio, como parte del plan para elevar la capacidad de procesamiento de su concentradora de sulfuros a 27.000 toneladas métricas de mineral, desde las actuales 20.000.
Antecedentes regulatorios y desafíos técnicos
Anteriormente, autoridades medioambientales vincularon filtraciones e infiltraciones en la mina con riesgos como daños a la infraestructura y estancamiento de agua, ordenando a Capstone abordar el problema. En 2024, rechazaron su plan de mitigación de aguas subterráneas por considerarlo insuficientemente riguroso.
Muchas minas operan en formaciones rocosas subterráneas que contienen agua o las atraviesan, lo que implica que la extracción de mineral puede afectar el flujo del recurso y sus niveles de pureza. El bombeo también puede impactar ecosistemas cercanos, y los daños tardan años en manifestarse y son difíciles de revertir.
Inversión y medidas propuestas
Para obtener la aprobación de los reguladores en esta ocasión, es probable que Capstone deba invertir fuertemente en medidas de control de aguas subterráneas, según mostró el documento. La presentación reveló que el nivel freático en el lugar ha subido hasta 40 metros en un sector y que las actividades mineras han alterado la calidad del agua.
En la presentación, Capstone identificó los impactos relacionados con las aguas subterráneas como "significativos" y "agravantes y acumulativos". La minera planea implementar medidas que podrían durar hasta 25 años como parte del plan de expansión de la mina, según la presentación. Esto incluye barreras hidráulicas que utilizan pozos de bombeo para extraer agua en algunas áreas y pozos de inyección para devolver agua de mejor calidad en otra área.



