Fitch Ratings ha emitido una alerta sobre la creciente presión crediticia que enfrentan las empresas agroindustriales en América Latina, derivada de la escasez de fertilizantes relacionada con el conflicto con Irán y la llegada del fenómeno de El Niño. Según la calificadora, estos factores plantean riesgos y oportunidades divergentes según la zona geográfica.
Impacto de los fertilizantes en los costos agrícolas
De acuerdo con el análisis de Fitch, los fertilizantes y el gasóleo representan entre el 50 % y el 70 % de los costos agrícolas. Aproximadamente el 30 % del suministro de fertilizantes proviene de Oriente Medio, por lo que tanto las subidas de precios como la escasez física podrían reducir considerablemente los márgenes en el segundo semestre de 2026 y en 2027.
El precio de la urea, un fertilizante común a base de nitrógeno, casi se ha duplicado desde principios de año, alcanzando alrededor de 950 dólares por tonelada en mayo. Si bien la mayoría de los productores latinoamericanos han cubierto su exposición para el primer semestre de 2026, la cobertura para el segundo semestre sigue estando en gran medida desprotegida.
La escasez física podría obligar a los productores a reducir las dosis de fertilizante, lo que disminuiría el rendimiento de los cultivos hasta bien entrada la temporada 2026/2027. Además, los costos logísticos podrían aumentar hasta un 15 % debido a los cuellos de botella en el transporte de mercancías y a las primas de seguro, añadiendo presión adicional.
Efectos diferenciados de El Niño en la región
El impacto de El Niño varía significativamente según el país. Centroamérica enfrenta graves sequías y olas de calor que podrían limitar el crecimiento de los cultivos y reducir los rendimientos. Perú y Chile se enfrentan a lluvias más intensas y riesgos de inundaciones para los productores de frutas y hortalizas. En Colombia, El Niño suele traer condiciones cálidas y secas que pueden impulsar la productividad de la caña de azúcar y la palma, pero perjudican la calidad del café arábica. Brasil podría sufrir olas de calor y sequía en el Centro-Oeste e inundaciones en el Sur.
El impacto en las empresas agroindustriales latinoamericanas es desigual y dependerá de la duración, la gravedad y la coincidencia de las interrupciones en el suministro de fertilizantes, la inflación y los efectos climáticos de El Niño.
Sectores beneficiados y perjudicados
Los productores de biocombustibles se beneficiarán del aumento de los precios mundiales de la energía, que impulsan la demanda de etanol. En cambio, las empresas dedicadas al azúcar enfrentan una mayor presión sobre sus márgenes, ya que es posible que los precios de venta no compensen el aumento de los costos de los insumos. Dado el contexto geopolítico y meteorológico, que sigue en constante evolución, la incertidumbre sigue siendo elevada para el segundo semestre de 2026 y para 2027.
Empresas del sector agroindustrial con presiones crediticias
Camposol S.A. (B+/Estable), productor de arándanos y aguacates, cuenta con un margen financiero significativo, y se espera que el apalancamiento del Ebitda se mantenga en torno a 2,5 veces, aunque sus operaciones en Perú están directamente expuestas al riesgo de lluvias asociado a El Niño.
FS I Industria Etanol S.A. y FS Industria de Combustíveis Ltda. (FS; BB-/Estable) es un productor de etanol de maíz que adquiere el maíz en lugar de cultivarlo. El riesgo de volumen es limitado, ya que la producción de maíz en las zonas cercanas supera considerablemente la capacidad de molienda de las plantas de FS. No obstante, el maíz representa el 65 % de los costos totales, y el aumento de los precios podría afectar la rentabilidad de FS.
Andre Maggi Participações S.A. (Amaggi; BB-/RWN) fue incluida en la lista de vigilancia de calificación con perspectiva negativa tras su reciente anuncio de adquirir el 40 % de FS, y cuenta con poco margen para absorber posibles aumentos de costos. Sus negocios agrícolas y de comercialización de cereales y oleaginosas en Mato Grosso están expuestos a costos de insumos más elevados y a las condiciones provocadas por El Niño.
Ingenio Magdalena S.A. (IMSA; BB-/Negativo) y Riopaila Castilla S.A. (A+(col)/Estable) presentan ambas un apalancamiento del Ebitda cercano a 4x y un margen de calificación limitado para absorber un mayor deterioro. Imsa cuenta con ingresos energéticos garantizados mediante acuerdos de compra de energía a largo plazo, lo que ofrece cierta estabilidad en el flujo de caja frente al aumento de los costos de los insumos.
La diversificación de Riopaila hacia el etanol, la energía y el aceite de palma compensa en parte la presión sobre los márgenes del azúcar, y las condiciones más secas que El Niño trae al Valle del Cauca, en Colombia, podrían impulsar la productividad de los cultivos.
El apalancamiento neto de Acucareira Quata S.A. (Zilor; A+(bra)/Estable), de 1,5 veces, le proporciona flexibilidad para hacer frente a un entorno difícil. Alrededor del 65 % del suministro de caña de azúcar de Zilor procede de terceros, según fórmulas de fijación de precios vinculadas a los precios del azúcar y el etanol, lo que limita los aumentos de costos y ofrece cierta protección frente a la presión sobre los márgenes provocada por los fertilizantes.



