El Gobierno de Colombia presentó una reforma al Registro Nacional de Turismo (RNT) que impacta directamente a plataformas digitales como Airbnb y a hoteles tradicionales. La medida busca formalizar el sector turístico y mejorar la recaudación de impuestos, pero ha generado controversia entre los actores involucrados.
¿Qué cambia con la nueva reforma?
La reforma establece que todas las plataformas de alojamiento turístico, incluyendo Airbnb, Booking y otras similares, deben registrarse en el RNT y reportar mensualmente los datos de los huéspedes, como nombres, documentos de identidad y duración de la estancia. Además, los hoteles y otros prestadores de servicios turísticos ya registrados deberán actualizar su información y cumplir con nuevos requisitos de reporte.
Según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la medida busca "garantizar la transparencia y la competencia leal" en el sector. "Queremos que todos los actores, desde grandes cadenas hoteleras hasta pequeños anfitriones, operen bajo las mismas reglas", afirmó el ministro en un comunicado oficial.
Sanciones por incumplimiento
La reforma incluye sanciones económicas para quienes no se registren o no reporten la información requerida. Las multas pueden alcanzar hasta los 5.000 salarios mínimos legales vigentes, lo que equivale a más de 5.000 millones de pesos colombianos. Además, las plataformas digitales podrían enfrentar la suspensión temporal de sus operaciones en el país.
"Estas sanciones son desproporcionadas y afectan especialmente a los pequeños anfitriones que utilizan Airbnb para generar ingresos extras", señaló Laura Martínez, vocera de la Asociación Colombiana de Anfitriones Turísticos. "Muchos no tienen la capacidad de cumplir con todos los requisitos burocráticos", agregó.
Impacto en el sector turístico
La reforma ha generado opiniones divididas. Por un lado, los hoteles tradicionales ven la medida como un avance para combatir la informalidad. "Durante años hemos competido en desventaja con plataformas que no pagan los mismos impuestos ni cumplen con las mismas regulaciones", dijo Carlos Gómez, presidente de la Asociación Hotelera de Colombia (Cotelco).
Por otro lado, las plataformas digitales consideran que la reforma es excesiva y podría desincentivar el turismo. Airbnb, en un comunicado, expresó su preocupación: "Creemos que la regulación debe ser equilibrada y no perjudicar a los anfitriones que ofrecen experiencias únicas a los viajeros".
Próximos pasos
La reforma fue aprobada en segundo debate por el Congreso y ahora pasa a sanción presidencial. Se espera que entre en vigor en los próximos meses, con un período de transición de seis meses para que los actores se adapten a los nuevos requisitos.
El Gobierno ha anunciado que realizará campañas de capacitación para facilitar el registro y el cumplimiento de las obligaciones. "No queremos sancionar, queremos formalizar. Por eso brindaremos acompañamiento a todos los prestadores de servicios turísticos", aseguró el viceministro de Turismo.



