Volkswagen (VW) ha anunciado un drástico plan de reestructuración que contempla la eliminación de hasta 100.000 puestos de trabajo y la paralización de la producción en cuatro plantas en Alemania. Esta medida, una de las mayores de su tipo en la historia empresarial europea, busca hacer frente al rápido avance de los fabricantes chinos de automóviles.
Detalles del recorte de empleo
El recorte de 100.000 empleos representa casi uno de cada seis de los aproximadamente 625.000 trabajadores que VW tiene en todo el mundo. Previamente, la compañía había anunciado planes para reducir 50.000 empleos en Alemania para finales de 2030 y recortar su capacidad de producción en 500.000 unidades. Según una fuente cercana al proyecto, el nuevo plan podría implicar un recorte adicional de otros 50.000 empleados. La información fue revelada inicialmente por la revista alemana Manager Magazin.
Impacto en la producción y plantas afectadas
Las nuevas propuestas incluyen el cese de la producción en cuatro plantas adicionales: las fábricas de VW en Emden, Zwickau y Hannover, así como una planta de Audi en Neckarsulm. Anteriormente, VW ya había cerrado una pequeña planta en Dresde y buscaba comprador para su fábrica en Osnabrück, donde la producción cesará el próximo año. El CEO, Oliver Blume, había señalado que el cierre total de fábricas no era su opción preferida, explorando alternativas como producir modelos chinos en esas plantas o cederlas a otros fabricantes o empresas de defensa.
Contexto financiero y venta de activos
La reestructuración se produce tras la venta del 51% de su división de motores marinos Everllence al fondo estadounidense Bain Capital por 7.400 millones de euros (US$8.446 millones). Oliver Blume ha buscado racionalizar el grupo para centrarse en el negocio automotriz y se espera que venda más activos para obtener liquidez. VW alcanzó un acuerdo histórico con los sindicatos a finales de 2024 para recortar empleos y capacidad, pero la empresa afirma que los aranceles estadounidenses, el conflicto en Oriente Próximo y el empeoramiento de la situación en China exigen nuevas medidas.
Competencia china y presión del mercado
Los fabricantes europeos de automóviles han sido afectados por el auge de las marcas chinas, que representaron casi uno de cada diez vehículos nuevos vendidos en la región durante los primeros cinco meses del año, según la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (Acea). Blume declaró a los accionistas: "Nunca antes la situación de riesgo había sido tan alta".
Reacciones sindicales y próximos pasos
Los detalles del plan provocaron una airada respuesta de los representantes de los trabajadores. Daniella Cavallo, presidenta del comité de empresa de VW; Christiane Benner, presidenta del sindicato IG Metall; y Thorsten Groeger, líder sindical de Baja Sajonia, declararon en un comunicado: "Si siguen adelante con este plan, nos opondremos con todas nuestras fuerzas. Lo que realmente importa es otra cosa: en lugar de reaccionar de forma precipitada e impulsiva, la junta directiva debería, por fin, cumplir con su deber". VW declinó hacer declaraciones y señaló que los detalles se presentarán al consejo de supervisión el 9 de julio.



