Grupo Bios, el holding agroindustrial que cerró 2025 con una facturación de $6,5 billones y genera cerca de 9.000 empleos directos, consolida su posición como plataforma de nutrición animal y humana en Colombia. Aunque su nombre no siempre es reconocido por el consumidor, sus marcas como Contegral, Finca, Friko, Antillana, Ringo y Mirringo están presentes en millones de hogares colombianos.
De los balanceados a la nutrición humana
La organización se remonta a casi 75 años con el nacimiento de Contegral, inicialmente enfocada en alimentos balanceados. Junto a Finca, la compañía diversificó hacia el mejoramiento genético porcino y bovino, y luego a la nutrición humana con marcas de pollo, pescados, mariscos y carne de cerdo. Como holding, Grupo Bios nació formalmente hace una década. "Hoy nos definimos como una plataforma de nutrición animal y humana que busca articular los eslabones de la cadena", explica Santiago Piedrahíta, presidente ejecutivo. El objetivo es mejorar la productividad del campo para hacer la proteína más accesible.
El crecimiento del consumo per cápita en Colombia respalda esta evolución: el pollo pasó a 36-37 kilos por habitante al año, mientras que la carne de cerdo saltó de 5 kilos a casi 15 kilos en los últimos doce años.
Inversión social y lucha contra el hambre
Para Piedrahíta, la seguridad alimentaria es un compromiso operativo crítico. La empresa ha diseñado sistemas productivos y de transporte con redundancias para garantizar el suministro diario de alimentos, incluso durante bloqueos de vías o paros portuarios. Además, concentra sus esfuerzos de responsabilidad social en la lucha directa contra el hambre. "Tenemos una alianza muy importante con los bancos de alimentos", señala. En 2025, Grupo Bios destinó cerca de $2.500 millones a estas alianzas, impactando a más de 98.000 personas mediante la distribución de 1,1 millones de raciones de alimento de alta calidad.
Innovación global y expansión
La tecnificación de procesos pecuarios es otro pilar. La firma implementa sistemas de Internet de las Cosas (IoT) en granjas para monitorear temperatura, emisiones de amoníaco y salud animal mediante análisis acústico. Para mantener el ritmo global, estructuró un vehículo de Venture Capital con un fondo de $10 millones de dólares, logrando seis inversiones en startups de Israel, Brasil, Estados Unidos y Colombia.
En abastecimiento, la escala es masiva: el grupo importó más de 2 millones de toneladas de maíz y soya en 2025 ante la insuficiencia local. Para mitigar esta dependencia, participa en el proyecto "Soya Maíz, Proyecto País", enfocado en recuperar la producción competitiva en la Altillanura colombiana. En 2025, selló un Joint Venture con CMI Alimentos para expandir su negocio de mascotas hacia Centroamérica y el Caribe, y una alianza con la Fundación Grupo Argos y Ganadería Rio Grande para masificar la genética bovina. También logró reducir un 36% su huella hídrica en plantas de producción.
Desafíos y compromiso
Piedrahíta reconoce retos estructurales en orden público e incertidumbre normativa. "El campo tiene muchos desafíos; el primero es en términos de seguridad. Colombia tiene que recuperar la seguridad en el campo para continuar con las producciones", puntualiza. Sin embargo, recalca: "Nosotros hemos estado aquí por 75 años y vamos a seguir estando por muchos más haciendo las cosas bien". Grupo Bios impulsa una plataforma que conecta productores, tecnología, conocimiento y mercados para fortalecer la seguridad alimentaria y construir un futuro más sostenible para Colombia.



