Cómo construir un fondo de emergencia y generar rendimientos con cuentas de ahorro
Construya un fondo de emergencia y obtenga rendimientos

Una de las claves para mantener unas finanzas personales ordenadas y estar preparado ante cualquier imprevisto es contar con un fondo de emergencia. Este colchón financiero resulta fundamental para afrontar situaciones inesperadas, pero lo más importante es saber cómo construirlo.

El primer paso: calcular los gastos básicos

Como suele decirse, lo importante no es cuánto se ahorra, sino dar el primer paso. De acuerdo con Bbva Colombia, el primer paso consiste en calcular los gastos básicos mensuales, como arriendo, transporte, servicios públicos, alimentación y deudas. Lo ideal es contar con un fondo que permita cubrir entre tres y seis meses de esos gastos.

Por ejemplo, si una persona tiene gastos mensuales por $2 millones, debería contar con un ahorro de entre $6 millones y $12 millones. Esto le permitiría hacer frente a situaciones como la pérdida del empleo, una enfermedad, un accidente o cualquier otra eventualidad.

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Productos financieros para hacer crecer el fondo

Sin embargo, la decisión inteligente no es únicamente comenzar a construir ese fondo, sino hacerlo a través de productos que permitan preservar el valor del dinero y, al mismo tiempo, generar rendimientos. En ese escenario cobran relevancia las cuentas de ahorro y los bolsillos de alta rentabilidad.

Según los analistas, este tipo de productos son ideales para conformar un fondo de emergencia, ya que permiten obtener rendimientos sin sacrificar la disponibilidad inmediata de los recursos. Es decir, el dinero sigue generando ganancias mientras permanece accesible para ser utilizado cuando sea necesario.

Las mejores tasas del mercado

En un contexto de tasas de interés todavía elevadas, varias entidades financieras ofrecen rentabilidades atractivas. Pibank lidera con una tasa de 11% efectivo anual; le siguen Banco Finandina, con hasta 10%; Nu y Lulo Bank Pro, ambas con 9,25%; y RappiPay, con 9%. Estas alternativas permiten que los recursos destinados al fondo de emergencia mantengan su poder adquisitivo y no pierdan valor.

Por ejemplo, si una persona tiene $3 millones destinados a ese fondo y decide mantenerlos en una cuenta que ofrece una rentabilidad de 11% efectivo anual, al cabo de un año obtendría intereses cercanos a $330.000. De esta manera, su saldo ascendería a $3,33 millones. Estos rendimientos pueden acelerar el crecimiento del ahorro.

¿Por qué no usar un CDT?

Por esta razón, las cuentas de ahorro de alta rentabilidad suelen ser una alternativa más adecuada para un fondo de emergencia que un CDT. Aunque estos últimos pueden ofrecer tasas atractivas, los recursos permanecen inmovilizados hasta el vencimiento del plazo pactado, que puede ser de 60, 90, 180 o incluso 360 días. En cambio, un fondo de emergencia debe estar disponible en cualquier momento para atender una necesidad.

Con estas nuevas alternativas financieras, guardar el dinero en una alcancía o debajo del colchón quedó en el pasado. Hoy, los recursos destinados a atender cualquier imprevisto pueden generar intereses y crecer de forma constante al mantenerse en cuentas que ofrecen rentabilidad.

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