Primera reunión de la Fed con Kevin Warsh: presión de Trump e inflación alta
Primera reunión Fed con Warsh: presión Trump e inflación alta

La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos celebrará la próxima semana, los días 16 y 17 de junio, su primera reunión bajo la presidencia de Kevin Warsh, en un contexto de fuerte presión del presidente Donald Trump para reducir las tasas de interés y un incremento sostenido de la inflación. Trump ha manifestado que dejará que Warsh decida, pero no oculta que lo nombró con la expectativa de que la Fed adopte una postura más flexible.

Contexto económico y presión política

Cuando Trump nominó a Warsh a finales de enero, un relajamiento monetario parecía posible. La escalada de precios empezaba a ceder y la Fed contemplaba dos recortes de tasas durante el año. Sin embargo, el estallido de la guerra en Oriente Medio disparó los costos energéticos, alterando las condiciones económicas.

Los precios en Estados Unidos aumentaron un 4,2% interanual en mayo, frente al 2,4% de febrero. Esta cifra duplica el objetivo del 2% de la Fed, que no se ha alcanzado en más de cinco años. A pesar de ello, la institución estadounidense no se ha alarmado hasta el punto de imitar al Banco Central Europeo (BCE), que recientemente subió sus tipos de interés de referencia.

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Decisiones esperadas

La Fed, cuyas tasas son más altas que las del BCE, probablemente anunciará el miércoles, tras dos días de reuniones, que las mantiene sin cambios por cuarta vez consecutiva. No obstante, los banqueros centrales "halcones", centrados en combatir la inflación, se hacen oír cada vez más, y los inversores creen que podría producirse una subida de tipos a finales de año.

Con las elecciones de mitad de mandato en noviembre, este escenario sería políticamente adverso para Trump, quien ha prometido reducir tanto los precios como los costos de endeudamiento. "Todos los presidentes quieren tasas de interés más bajas" para estimular la actividad, pero Warsh "no está en condiciones de hacer eso ahora", advierte Dan North, economista en Allianz Trade Americas.

Una situación paradójica

La situación es "francamente un poco paradójica", según Gregory Daco, economista en EY. Antes de asumir la presidencia de la Fed, "Warsh insistió en la necesidad de flexibilizar la política monetaria con el argumento de que una mayor productividad permitiría reducir la inflación", señala este analista. "Pero hoy nos enfrentamos a una inflación que supera el 4%, y nos preguntamos qué tanto durará este choque", explica.

Las circunstancias de la llegada de Warsh al cargo hacen que los inversores cuestionen su capacidad para llevar a cabo una política monetaria basada en la realidad económica, al margen de interferencias políticas. Para ser nombrado, este exgobernador de la Fed (2006-2011) tuvo que ganarse la confianza de Trump, quien no duda en poner a prueba la independencia de la institución. Trump llevó a cabo una campaña de críticas contra Jerome Powell, el predecesor de Warsh, a quien reprochó no haber bajado más las tasas de interés.

Proyecciones y comunicación

Durante su reunión a puerta cerrada, los responsables de la política monetaria deberán actualizar sus proyecciones para la economía estadounidense (crecimiento, inflación, desempleo, evolución de las tasas). Warsh, convertido en crítico de la Fed, considera que el banco central debería comunicar sus decisiones de manera diferente y menos. Sin embargo, ofrecerá una rueda de prensa el miércoles justo después del comunicado, como de costumbre. "No creo realmente que vaya a desmarcarse y decir que es necesario bajar los tipos", apunta North. "Es bastante complicado justificar un recorte cuando la inflación está ahí".

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