Olvidar pagar una suscripción, la administración o una cuota de crédito es una situación común en el día a día. En muchos casos, no se trata de falta de dinero, sino de tener que repetir cada mes el mismo proceso: ingresar a una aplicación, confirmar el pago o seguir un enlace. Sobre esa dinámica empieza a surgir un nuevo uso de la infraestructura de pagos inmediatos en Colombia.
Bre-B y los débitos automáticos: una nueva funcionalidad
La red de pagos inmediatos del Banco de la República ya superó los 670 millones de transacciones y ha movilizado más de 105 billones de pesos en sus primeros seis meses de operación. Con ese nivel de adopción, el enfoque comienza a cambiar: ya no se trata solo de transferencias entre personas, sino de integrar esa velocidad en pagos recurrentes y operaciones cotidianas.
En ese contexto, la fintech DRUO habilitó por primera vez en el país los débitos automáticos a través de llaves Bre-B. Esta funcionalidad permite autorizar cargos periódicos desde cuentas o billeteras digitales, sin necesidad de repetir manualmente cada transacción.
Cómo funcionan los débitos automáticos con Bre-B
El mecanismo es sencillo en su lógica. El usuario asocia su llave Bre-B durante un proceso inicial de autorización y, a partir de ese momento, deja aprobados los cobros recurrentes. Esto elimina la necesidad de intervenir en cada fecha de pago.
En la práctica, este sistema puede aplicarse a diferentes gastos habituales: mensualidades educativas, cuotas de gimnasio, seguros, suscripciones digitales o pagos de créditos de bajo monto. La idea es que estos compromisos dejen de depender de recordatorios o gestiones manuales.
Simón Pinilla, representante de DRUO, explicó: “Colombia ha avanzado bastante en el acceso a productos financieros como cuentas y billeteras, pero todavía tiene una deuda en el uso. Históricamente los pagos automáticos se habilitan para tarjetas, mientras que las cuentas bancarias, billeteras y ahora las llaves Bre-B, que tienen mayor penetración, no han sido tan fáciles de usar para programar pagos recurrentes. Eso es parte de la fricción que buscamos resolver al habilitar débitos automáticos directamente desde cuentas o billeteras usando llaves Bre-B”.
Este desarrollo amplía el alcance de Bre-B, que hasta ahora se había posicionado como una herramienta para transferencias inmediatas entre personas.
Integración con la evolución de Bre-B
La incorporación de débitos automáticos se alinea con la siguiente etapa de desarrollo que proyecta el Banco de la República para esta infraestructura. Entre los planes están los pagos entre empresas, recaudos, dispersión de nómina y la integración de códigos QR para facilitar transacciones en comercios.
En ese escenario, la red deja de ser únicamente un canal de envío de dinero para convertirse en una plataforma que articula distintos flujos financieros. La posibilidad de programar pagos recurrentes aparece como una extensión de ese modelo.
“Cuando una herramienta deja de servir solo para enviar o recibir plata y empieza a ordenar pagos recurrentes, deja de ser una novedad tecnológica y entra a competir en la rutina financiera de las personas”, señaló Pinilla.
Ventajas frente a otros métodos de pago
Actualmente, aunque existen alternativas de pago desde cuentas bancarias, muchas requieren la intervención del usuario en cada operación. Las tarjetas han resuelto parte de esa necesidad, pero no todos los usuarios las utilizan o las prefieren. En ese contexto, la nueva opción busca reducir pasos para quien paga y mejorar la previsibilidad para quien recibe los recursos.
El avance también se da en un momento en que el sistema financiero enfrenta un reto distinto al de años anteriores. Según datos de la Superintendencia Financiera, con corte a septiembre de 2025, el acceso a productos financieros llegó al 96,4 %, mientras que el uso efectivo se ubicó en 85 % y el acceso al crédito en 36,1 %. Esto indica que el desafío ya no es solo ampliar la cobertura, sino facilitar el uso cotidiano de estos servicios. En ese punto, los pagos automáticos aparecen como una herramienta para mejorar la experiencia del usuario en operaciones recurrentes.
Límites y regulación
Bre-B permite transacciones de hasta 1.000 UVB por operación, equivalentes a 12.110.000 pesos en 2026, aunque cada entidad financiera puede establecer límites adicionales. Las llaves pueden estar asociadas al número de documento, celular, correo electrónico o identificadores específicos, lo que amplía las opciones de uso tanto para personas como para comercios.
Sin embargo, el desarrollo de este tipo de soluciones también plantea retos en materia de información y control para el usuario. La claridad sobre las autorizaciones, la posibilidad de cancelar los débitos y la notificación previa de los cobros son aspectos clave para su adopción.
En marzo de 2026, el Banco de la República actualizó la regulación de Bre-B para exigir a las entidades financieras mayor transparencia frente a fallas tecnológicas y procesos de notificación. Aunque esta actualización no se centra exclusivamente en los débitos automáticos, sí establece lineamientos que inciden en este tipo de operaciones.
“En pagos como estos no basta con quitar pasos; también hay que garantizar seguridad y visibilidad para todos los participantes. La adopción de verdad llega cuando el usuario siente que le simplifican la vida sin dejarlo a ciegas frente a su dinero”, afirmó Pinilla.
Con este desarrollo, la infraestructura de pagos inmediatos comienza a incorporar funciones que van más allá de la transferencia puntual, en un entorno donde la eficiencia en los pagos recurrentes se convierte en un elemento central de la relación entre usuarios, empresas y sistema financiero.



