La OMC fracasa en acuerdo histórico sobre aranceles digitales tras intensas negociaciones
La Organización Mundial del Comercio (OMC) sufrió un importante revés institucional al no lograr prorrogar la prohibición de aranceles al comercio electrónico, vigente de manera ininterrumpida desde hace 28 años. Este fracaso ocurrió durante la 14ª Conferencia Ministerial celebrada en Yaundé, capital de Camerún, donde delegados de 166 países no alcanzaron consenso tras cuatro días de intensas conversaciones.
Estancamiento por diferencias entre Estados Unidos y Brasil
El ministro de Comercio camerunés, Luc-Magloire Mbarga Atangana, quien presidió las sesiones, declaró oficialmente que "se nos acabó el tiempo" para resolver cuestiones críticas como la moratoria sobre derechos de aduana para transmisiones electrónicas. Según fuentes cercanas a las negociaciones, el principal obstáculo fue la incapacidad de superar diferencias entre Estados Unidos y Brasil sobre la duración de la prórroga, sumado a exigencias de última hora de Turquía que Washington y otros países consideraron inaceptables.
Esta moratoria, que ha sido renovada cada dos años desde su creación en 1998 cuando el comercio digital apenas emergía, actualmente protege más de la mitad de las exportaciones mundiales de servicios. Su posible expiración a finales de marzo representa una amenaza significativa para la estabilidad del comercio global en un momento de particular fragilidad económica.
Críticas a la efectividad de la OMC como foro negociador
La falta de acuerdo subraya las debilidades estructurales de la OMC como organismo multilateral, donde cualquier miembro puede vetar medidas mediante consenso. Este mecanismo ha sido criticado repetidamente por convertir a la organización en un foro ineficaz para la negociación comercial internacional, especialmente en contraste con los esfuerzos unilaterales de países como Estados Unidos para imponer aranceles a sus principales socios comerciales.
John Denton, secretario general de la Cámara de Comercio Internacional, advirtió que este fracaso "corre el riesgo de generar aún más incertidumbre política en el peor momento posible desde la perspectiva de la economía real". Destacó la urgencia de redoblar esfuerzos para reanudar conversaciones en la sede de Ginebra, calificando como prioridad inmediata el restablecimiento de la moratoria.
Reacciones y perspectivas futuras
La directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, manifestó que algunos asuntos pendientes podrían seguir tratándose en Ginebra, señalando que varios delegados consideraron "lamentable perder tanto esfuerzo y trabajo, teniendo la meta tan cerca". Esta posición contrasta con la declaración previa del representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, quien había calificado la prórroga como "la medida más fácil y obvia".
La situación actual presenta riesgos considerables para el crecimiento económico global, particularmente en el sector de servicios digitales que ha funcionado como uno de los pocos motores consistentes de expansión comercial. Exponer este sector a barreras arancelarias improvisadas podría generar efectos en cadena en economías ya debilitadas por tensiones geopolíticas y desafíos post-pandemia.



