Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en Colombia comienzan el año con una perspectiva optimista, según el Índice de Confianza Empresarial de Vistage Colombia. Las encuestas realizadas a líderes de pymes indican que al menos siete de cada diez mipymes en el país proyectan incrementar su facturación en lo que resta del año.
Inversión en activos fijos
A pesar del entorno de presión de costos por inflación y la incertidumbre económica y política generada por las próximas elecciones presidenciales, el 46,9 por ciento de estas empresas prevé elevar su inversión en activos fijos. Esto señala una confianza en la expansión productiva, aunque el sector empresarial enfrenta obstáculos como la caída en la confianza comercial, los aumentos en los costos de crédito y la desconexión con clientes, proveedores y otras empresas según el sector.
Importancia de las pymes en Colombia
Las empresas de menor tamaño tienen una relevancia estructural en el país. De acuerdo con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, las mipymes representan cerca del 98 por ciento del tejido empresarial y generan alrededor del 80 por ciento de los empleos, impactando directamente la estabilidad económica de millones de hogares. Sin embargo, estas empresas enfrentan mayores retos para crecer: su acceso a financiación es más limitado, poseen menor capacidad de inversión y sufren dificultades para insertarse en redes comerciales de mayor alcance.
Alertas de cautela en el mercado
A pesar de las perspectivas de inversión en activos fijos de las pymes, existen alertas de cautela en el mercado. Según la Encuesta de Opinión Empresarial de Fedesarrollo, en febrero de 2026 el Índice de Confianza Comercial se ubicó en 22,6 por ciento, con una caída de 3,4 puntos porcentuales frente al mes anterior. El informe también señaló un deterioro en la percepción de las condiciones económicas y sociopolíticas para invertir, lo que demuestra que la inversión se ha vuelto más selectiva.
A lo anterior se suman los retos de financiación dados los altos costos para acceder a créditos, en parte relacionados con el aumento de las tasas para contener el crecimiento de la inflación. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha advertido que los costos continúan elevados y que las condiciones de financiamiento siguen siendo restrictivas. La organización también indicó que, aunque los nuevos préstamos a pymes aumentaron en 2024, los volúmenes aún se mantienen 20 por ciento por debajo de los niveles de 2019 (antes de la pandemia), lo que limita la capacidad de inversión de muchas empresas.
Desconexión de las pymes en ecosistemas empresariales
Además del entorno económico del país, otro de los problemas que enfrentan estas empresas es la desconexión. La falta de integración en sus áreas productivas limita a las pymes para ganar visibilidad, acceder a compradores, identificar oportunidades comerciales y participar en redes que les permitan ampliar su alcance. En este contexto, una estrategia es la creación de ecosistemas empresariales para cerrar brechas de mercado. Estos espacios conectan oferta y demanda, facilitan ruedas de negocio, impulsan vitrinas comerciales y acercan contenidos especializados a los empresarios.
Uno de los ejemplos más recientes de este modelo es Econexia, un ecosistema digital de negocios de Corferias. La plataforma registra más de 15.188 empresas vinculadas, 63.696 productos ofertados y 84.093 citas de negocios, cifras que reflejan el potencial de estos entornos para ampliar las oportunidades comerciales de las mipymes. “Hoy la competitividad empresarial está directamente relacionada con la conexión. Las empresas que logran integrarse a ecosistemas estructurados tienen mayores oportunidades de llegar a nuevos compradores, diversificar sus ingresos y sostenerse en el tiempo”, afirma Diego Laverde, vocero de negocios internacionales de Econexia.
El fortalecimiento de estos entornos también se debe a la transformación más veloz del mercado. La digitalización, la internacionalización y la rapidez en las transacciones exigen que las empresas desarrollen nuevas capacidades para competir. Otras iniciativas de este tipo se han venido generando desde organizaciones privadas y públicas. Por ejemplo, Compra lo Nuestro es una plataforma para conectar proveedores nacionales, hacer networking y facilitar negocios B2B, impulsada por el Ministerio de Comercio y Colombia Productiva. Otro caso es ConnectAmericas, una red empresarial del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que funciona como ecosistema digital para mipymes latinoamericanas, ofreciendo ruedas de negocio, vitrinas, matchmaking y acceso a compradores internacionales. En un año de optimismo empresarial e incertidumbre, la articulación parece ser clave para mayor productividad, competitividad y permanencia en el mercado.



