Aconauto exige revisión urgente del ICA por impacto en utilidades del sector automotor
La Asociación Gremial de Concesionarios de Automotores (Aconauto) ha elevado una petición formal para revisar el Impuesto de Industria y Comercio (ICA), un tributo local que, según la entidad, está afectando severamente la rentabilidad de los concesionarios en todo el país. Pedro Nel Quijano, presidente ejecutivo de Aconauto, ha sido enfático al señalar que este gravamen representa una carga desproporcionada para el sector.
Impacto económico del ICA en las utilidades
Según datos proporcionados por Aconauto, el ICA se aplica sobre los ingresos brutos de los concesionarios y consume aproximadamente el 33% de sus ganancias. "Además de los impuestos nacionales que los empresarios y los usuarios del automóvil deben pagar en la compra de vehículos nuevos, los concesionarios tienen en el ICA un tributo desproporcionado que afecta profundamente la estabilidad económica de los negocios", recalcó la entidad en un comunicado oficial.
Este impuesto no solo reduce significativamente el margen de utilidad, sino que también desestimula la inversión en infraestructura y contratación de personal. La asociación argumenta que cuando las ganancias se ven mermadas en "una altísima proporción", las empresas tienen menos recursos disponibles para expandirse y generar empleo.
Propuestas concretas para el sector automotor
Aconauto ha presentado un paquete de medidas que incluye:
- Reducción del ICA a niveles más razonables para el sector
- Eliminación del impoconsumo que grava adicionalmente los vehículos
- Reducción del IVA a la mitad de la tasa actual aplicable
- Eliminación de barreras de acceso para vehículos de carga
- Abolición del esquema de chatarrización uno a uno que, según el gremio, valoriza artificialmente los equipos usados
"Es facilitando el acceso de los ciudadanos a los mercados y no asfixiando los negocios como se promueve el crecimiento económico del país, de los negocios y de sus ciudadanos", concluyó el gremio en su declaración, enfatizando la necesidad de un entorno fiscal más favorable para el sector automotor colombiano.



