Enfrentamiento gremial por medidas arancelarias al acero importado
Un nuevo conflicto entre sectores estratégicos de la economía colombiana ha surgido tras la expedición del decreto arancelario 0264, que establece impuestos a la importación de productos de acero. Las posiciones de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) y la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) son diametralmente opuestas respecto a los efectos de esta medida en la industria nacional y el sector constructor.
La defensa de la industria nacional
Desde la ANDI, específicamente a través de la Cámara Colombiana de Productores de Acero y la Cámara Fedemetal, se ha celebrado la implementación de estos aranceles. Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, calificó el decreto como "un apoyo fundamental" para enfrentar lo que denominan prácticas desleales de comercio internacional, incluyendo dumping y desviación de comercio.
Mac Master argumentó que sin estas medidas, la industria nacional no tendría capacidad para competir contra lo que describe como una "avalancha de productos" importados en condiciones que violan las normas comerciales establecidas. La posición de la ANDI se sustenta en datos internacionales que muestran que el acero es uno de los productos con mayor número de medidas de defensa comercial a nivel global, con 737 medidas aplicadas entre 2010 y 2023 según cifras de Alacero.
La preocupación del sector constructor
En contraste, Guillermo Herrera, presidente de Camacol, ha manifestado una profunda preocupación por las consecuencias de estos aranceles. Según el dirigente gremial, los costos de producción de vivienda se incrementarían en un momento particularmente complejo para el sector de la construcción.
"Es preocupante que el Gobierno diga que quiere controlar los precios de la vivienda, pero al mismo tiempo encarezca los insumos para construir", señaló Herrera, quien estima que esta medida podría elevar los costos de producción entre un 16% y un 20% cuando se combina con otras decisiones recientes.
Impactos económicos y sociales
Camacol alerta sobre múltiples efectos negativos que podrían derivarse de esta política:
- Aumento en los precios de vivienda nueva
- Reducción de la oferta, especialmente en segmentos de interés social
- Impacto negativo sobre el empleo en el sector construcción
- Presión sobre el mercado de arriendos y vivienda usada
- Contribución a la inflación general
El gremio constructor ha señalado que más de 134.000 personas vinculadas a la construcción han quedado cesantes en los últimos meses, según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Además, Herrera cuestionó la falta de sustento técnico del decreto y anunció que Camacol ha decidido demandarlo ante la justicia, argumentando insuficiente claridad sobre la existencia de prácticas de dumping que justifiquen la medida.
Perspectivas regionales y coincidencias
En regiones como el Valle del Cauca, la situación es particularmente sensible debido a la alta dependencia de subsidios y a la reciente suspensión de programas como Mi Casa Ya. A pesar de las marcadas diferencias, ambos sectores coinciden en reconocer la relevancia estratégica del acero para la economía colombiana.
Mientras la ANDI insiste en que los aranceles fortalecerán la industria nacional y garantizarán un abastecimiento competitivo, Camacol advierte que estas medidas podrían terminar frenando la reactivación de uno de los principales motores de crecimiento y generación de empleo en el país. Este debate refleja tensiones más amplias en la política económica colombiana, donde se enfrentan objetivos de protección industrial con necesidades de reactivación sectorial.



