El grupo relojero suizo Swatch Group reconoció este lunes que el lanzamiento global de su nueva colección "Royal Pop", desarrollada en colaboración con Audemars Piguet, generó problemas de orden público y largas filas en aproximadamente 20 de sus tiendas alrededor del mundo. La compañía explicó que las dificultades se registraron el sábado, día del estreno comercial del modelo, en cerca de 20 de las 220 tiendas donde estuvo disponible el reloj. Según la empresa, la demanda superó ampliamente las previsiones y la capacidad de organización de algunos centros comerciales.
Incidentes en París, Milán y Nueva York
En distintas ciudades del mundo, seguidores y compradores potenciales comenzaron a hacer fila desde la noche anterior frente a las tiendas de la marca. En varios puntos, las aglomeraciones derivaron en incidentes y obligaron a la intervención de las autoridades locales. Las escenas de mayor tensión se registraron en ciudades como París, Milán y Nueva York. En algunos establecimientos, las tiendas debieron cerrar poco después de abrir debido al volumen de personas concentradas en los accesos.
En Francia, específicamente en la región parisina, unas 300 personas acudieron antes de la apertura de la tienda Swatch ubicada en el centro comercial Westfield Parly 2. Según la información reportada, la policía dispersó a parte de los asistentes utilizando gases lacrimógenos para controlar la situación. También se reportaron incidentes frente a una tienda en Milán, Italia, donde se presentaron aglomeraciones y dificultades para contener a las personas que intentaban ingresar al establecimiento. En Nueva York, frente a la tienda de Swatch en Times Square, se registraron empujones y momentos de tensión cuando el local abrió sus puertas. Un testigo relató a AFP que varias personas intentaron ingresar al mismo tiempo para adquirir el reloj de edición especial.
Una colaboración inédita para Swatch
El lanzamiento de "Royal Pop" representa una nueva estrategia comercial para Swatch Group, propietario de 16 marcas relojeras y uno de los mayores fabricantes del sector a nivel mundial. La compañía ya había realizado colaboraciones de alto perfil en los últimos años con marcas pertenecientes a su mismo portafolio. En 2022 presentó MoonSwatch junto a Omega, mientras que en 2023 lanzó otra colección conjunta con Blancpain. Ambas iniciativas despertaron un fuerte interés entre consumidores y coleccionistas, especialmente por combinar diseños inspirados en relojes de lujo con precios considerablemente más bajos que los modelos originales.
Sin embargo, la colaboración anunciada este año marca una diferencia frente a los proyectos anteriores. En esta oportunidad, Swatch se asoció con Audemars Piguet, una empresa independiente que no forma parte del conglomerado suizo y que es considerada una de las casas más prestigiosas de la alta relojería mundial. Audemars Piguet es reconocida especialmente por sus relojes de lujo y por modelos emblemáticos dentro del mercado de alta gama. La alianza con Swatch generó expectativa desde su anuncio debido al contraste entre el posicionamiento de ambas marcas y al precedente de ventas registrado con MoonSwatch y otras colecciones recientes.
Swatch prevé normalización de la demanda
Tras los incidentes del sábado, Swatch Group afirmó que la situación comenzó a estabilizarse después del primer día de ventas. La empresa señaló que volvió a comunicar a los compradores que la colección estará disponible durante varios meses, con el objetivo de reducir la presión inicial sobre las tiendas. "Como ocurrió con la MoonSwatch, la situación se ‘normalizó’ un poco después del día del lanzamiento, sobre todo después de que volviéramos a comunicar que la colección Royal Pop estará disponible durante varios meses", explicó la compañía.
El grupo no informó cuántas unidades fueron puestas a la venta ni entregó detalles sobre el volumen de producción previsto para la nueva colección. Tampoco precisó en qué países se registraron todos los incidentes asociados al lanzamiento. La colección fue distribuida inicialmente en 220 tiendas alrededor del mundo, en medio de una expectativa impulsada por redes sociales, foros especializados y el interés de coleccionistas de relojería.



