La inesperada consecuencia social de la crisis inmobiliaria china
Mientras el mercado de la vivienda en China intenta estabilizarse tras el colapso de su burbuja inmobiliaria, miles de familias han adoptado una práctica que ha alarmado a las autoridades: utilizar apartamentos vacíos como lugares de reposo para las cenizas de sus seres queridos. Este fenómeno social, directamente vinculado a la crisis económica, ha obligado al gobierno a intervenir para regular una situación que mezcla tradiciones funerarias con la realidad del sector inmobiliario.
El origen de la crisis: regulaciones y deuda masiva
El sector de la construcción y la vivienda llegó a representar aproximadamente una cuarta parte de la economía china, pero su crecimiento descontrolado llevó al gobierno a imponer estrictas regulaciones en 2020. Estas medidas buscaban frenar el endeudamiento imprudente de las promotoras y controlar los precios de la vivienda, que se habían vuelto inalcanzables para la mayoría de la población. Sin embargo, la estrategia desencadenó una grave crisis de liquidez que afectó especialmente a gigantes como Evergrande.
Evergrande acumuló deudas cercanas a los 330.000 millones de dólares y enfrentó una orden de liquidación judicial en 2024, lo que paralizó numerosos proyectos y dejó miles de viviendas sin terminar o completamente vacías. La caída en la demanda y la pérdida de confianza en las constructoras agravaron el problema, creando un excedente masivo de propiedades desocupadas en todo el país.
La solución improvisada: apartamentos como cementerios
Frente a esta sobreoferta de viviendas vacías y el encarecimiento extremo de los servicios funerarios tradicionales -debido principalmente a la escasez de parcelas en cementerios urbanos- muchas familias chinas han encontrado una alternativa económica: depositar los restos de sus difuntos en los pisos vacíos o inacabados que dejó la crisis inmobiliaria.
Los números explican esta decisión: un funeral tradicional en China cuesta alrededor de 5.400 dólares, lo que representa casi el 45% del salario anual medio de una persona. China ocupa el segundo lugar mundial en costos funerarios más elevados, haciendo prácticamente inaccesibles los servicios convencionales para gran parte de la población.
La respuesta gubernamental y los desafíos sociales
Las autoridades chinas han intentado impedir que las constructoras y promotoras comercialicen estas viviendas con fines funerarios, promoviendo alternativas como los "entierros ecológicos" que consisten en esparcir las cenizas en el mar. No obstante, los expertos advierten que modificar estas costumbres ancestrales podría tener profundas repercusiones sociales en un país que está envejeciendo rápidamente.
Mientras tanto, el mercado inmobiliario muestra señales contradictorias:
- En febrero, los precios de viviendas nuevas cayeron un 0,28%
- Los precios de viviendas usadas disminuyeron un 0,43%
- Esta caída representa la menor en 10 meses consecutivos
- La inversión inmobiliaria cayó 11,1% a principios de este año
- Esta cifra muestra mejora respecto al desplome del 17,2% del año anterior
Medidas para mitigar la crisis
El gobierno chino ha implementado varias estrategias para contener la crisis inmobiliaria:
- Flexibilización de las reglas para la compra de viviendas en grandes ciudades como Shanghái y Pekín
- Reducción del IVA para la venta de propiedades residenciales
- Promoción de alternativas funerarias más económicas
- Supervisión estricta del uso de viviendas vacías
Esta situación extraordinaria ilustra cómo las crisis económicas pueden generar adaptaciones sociales inesperadas, mezclando problemas de vivienda con tradiciones culturales profundamente arraigadas en la sociedad china.



