China responde a EE.UU. con nuevas investigaciones comerciales antes de reunión Xi-Trump
China ha iniciado dos investigaciones exhaustivas sobre las prácticas comerciales de Estados Unidos, en una clara respuesta a las indagaciones similares realizadas por la administración del presidente Donald Trump. Este movimiento estratégico ocurre mientras ambas superpotencias mundiales fijan sus posiciones antes de una esperada cumbre presidencial que tendrá lugar en mayo.
Medida de represalia directa
El Ministerio de Comercio chino anunció el viernes esta medida que refleja directamente los pasos que Trump tomó para reactivar su agenda arancelaria, después de que la Corte Suprema estadounidense anulara algunos de sus aranceles el mes pasado. "China expresa su fuerte insatisfacción y firme oposición a estas acciones", declaró un portavoz del ministerio en un comunicado oficial.
Las investigaciones chinas llegan pocos días después de que la Casa Blanca confirmara que Trump viajará a China a mediados de mayo para reunirse con el presidente Xi Jinping. Esta cumbre había sido aplazada anteriormente debido al conflicto de Estados Unidos con Irán, un socio diplomático clave para China que ha añadido nuevas tensiones a la relación bilateral.
Plazos y alcance de las investigaciones
Cada una de las nuevas investigaciones tiene un plazo inicial de seis meses, con la posibilidad de extenderse por tres meses adicionales. Este marco temporal le da a Pekín una justificación legal para futuras contramedidas y mayor influencia de cara a cualquier negociación comercial.
La primera investigación se centra en lo que China describe como "prácticas de Estados Unidos que alteran las cadenas globales de suministro", incluyendo:
- Restricciones a productos chinos en el mercado estadounidense
- Controles a la exportación de tecnología avanzada
- Límites a la inversión bilateral en sectores estratégicos
La segunda investigación se enfoca específicamente en "barreras estadounidenses al comercio de productos verdes", que incluyen:
- Restricciones a las exportaciones de bienes renovables chinos hacia Estados Unidos
- Límites a la cooperación en tecnología limpia entre ambas naciones
Contexto de tensiones comerciales
El Ministerio de Comercio chino afirmó que algunas medidas incluidas en ambas investigaciones podrían violar las normas de la Organización Mundial del Comercio, acuerdos que han sido firmados por ambos países. Esta declaración ocurre en un momento particularmente sensible para las relaciones comerciales internacionales.
El Representante Comercial de Estados Unidos había iniciado previamente este mes una investigación bajo la Sección 301 contra China y otras 15 economías por supuesta sobrecapacidad industrial. Al día siguiente, abrió otra investigación contra 60 economías, incluida China, por la prohibición de importaciones vinculadas a trabajo forzado.
Diplomacia comercial en acción
El ministro de Comercio de China, Wang Wentao, expresó el jueves "serias preocupaciones" al Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, sobre estas investigaciones. En una reunión en Camerún, Wang citó al presidente Xi y describió el comercio como el "ancla" de la relación bilateral.
Wang instó a Estados Unidos a evitar una "competencia perjudicial" y a aplicar el consenso alcanzado en la reunión previa de los líderes en Busán y en conversaciones posteriores. Funcionarios de ambos países, incluidos Greer y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, se reunieron en París previamente este mes en un encuentro destinado a sentar las bases para la próxima cumbre.
Ambas naciones están discutiendo actualmente la posible creación de un panel de cumplimiento comercial para resolver disputas, un mecanismo que Greer ha denominado una "Junta de Comercio EE.UU.-China". Este desarrollo podría marcar un punto de inflexión en cómo ambas economías manejan sus diferencias comerciales en el futuro.
Pekín aún no ha confirmado oficialmente la visita de Trump, aunque tradicionalmente anuncia los movimientos de sus líderes más cerca de la fecha programada. Las dos mayores economías del mundo han estabilizado ampliamente sus relaciones tras el intercambio de aranceles del año pasado, aunque China ha señalado consistentemente su oposición a nuevas acciones estadounidenses.
La relación bilateral sigue marcada por temas pendientes como el superávit comercial récord de China y las ventas de armas de Estados Unidos a Taiwán, una democracia autónoma que Pekín considera parte integral de su territorio. Estos elementos añaden capas adicionales de complejidad a las ya tensas negociaciones comerciales entre las dos potencias globales.



