Cómo adquirir vivienda propia en Colombia: consejos clave para superar obstáculos financieros
Consejos para adquirir vivienda propia en Colombia

El camino hacia la vivienda propia en Colombia: mitos y realidades

Para muchos colombianos, tener una vivienda propia representa tanto un anhelo profundo como una fuente de frustración constante. Este sueño de vida frecuentemente se ve truncado por diversos factores económicos y sociales, pero la realidad es que adquirir vivienda es más accesible de lo que comúnmente se piensa.

Transformando creencias limitantes

Mabel Quintero, experta en financiación y compra de vivienda, enfatiza un aspecto psicológico fundamental: "Hay que trabajar en las creencias limitantes". Muchas personas se sienten distantes o aisladas de la posibilidad de tener casa propia, percibiéndola como algo inalcanzable. "Esa percepción de lejanía es precisamente una creencia que debemos transformar", afirma la especialista.

Primeros pasos concretos hacia la meta

El proceso comienza con el saneamiento de las finanzas personales. Quintero recomienda:

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  • Liberarse de deudas existentes o consolidarlas para mejorar el flujo de caja
  • Evitar crear nuevas obligaciones financieras innecesarias
  • Elaborar un presupuesto realista que identifique gastos prescindibles

"Muchas personas descubren, al hacer este ejercicio de presupuesto, que sí tienen recursos remanentes que pueden destinar hacia la vivienda", explica Quintero. La paciencia y disciplina son esenciales para encontrar proyectos inmobiliarios que se ajusten a la realidad económica de cada comprador.

Entendiendo el mercado de vivienda colombiano

Quintero utiliza una analogía ilustrativa: "El mercado de vivienda es como un supermercado donde existen opciones para diferentes presupuestos". La clave está en identificar qué productos se ajustan a la capacidad económica disponible.

Jerarquía de viviendas y subsidios disponibles

El escalafón comienza con la Vivienda de Interés Prioritario (VIP), con valores hasta 90 salarios mínimos mensuales (aproximadamente 152 millones de pesos). "Esta es la opción más asequible, accesible incluso para quienes ganan un salario mínimo", detalla Quintero. Estas viviendas no tienen restricciones territoriales y son elegibles para subsidios.

El siguiente nivel es la Vivienda de Interés Social (VIS), que presenta dos subcategorías:

  1. VIS en municipios menores a un millón de habitantes (hasta 135 salarios mínimos)
  2. VIS en municipios mayores a un millón de habitantes (para ingresos entre 2 y 4 salarios mínimos)

Todas estas categorías acceden a subsidios estatales, a diferencia de las viviendas de renovación urbana (tanto VIS como no VIS) y la vivienda no VIS tradicional.

Evaluación realista de capacidad financiera

Quintero hace una precisión crucial: "El inmueble que puedo comprar es el que mi economía permite". Recomienda calcular mediante una regla de tres simple cuánto puede prestar una entidad financiera (generalmente el 70% del valor) y, a partir de ese dato, determinar qué vivienda es alcanzable con el 30% de cuota inicial.

"Las tasas de interés actualmente son altas, pero los negocios inmobiliarios se planifican a largo plazo", advierte la experta. No postergar la compra exclusivamente por las tasas actuales es una recomendación importante, ya que las condiciones del mercado pueden cambiar significativamente en plazos de tres años o más.

Este conocimiento especializado forma parte de Echemos Cuentas, el espacio de finanzas personales que cada jueves a las 3:00 p.m. ofrece transmisiones en vivo con expertos para abordar temas que impactan directamente la economía familiar colombiana.

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