Dólar débil golpea exportadores colombianos: Anif propone contratos forward como salvavidas
La apreciación sostenida del peso colombiano durante 2025 y los primeros meses de 2026, impulsada por un debilitamiento global del dólar estadounidense, ha creado un escenario económico paradójico: mientras los importadores se benefician, los exportadores enfrentan una reducción significativa en sus ingresos cuando convierten sus ventas en moneda local. La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) ha emitido una alerta sobre esta situación, señalando que la revaluación acumulada del peso alcanza un preocupante 15,5 por ciento en comparación con el mismo período del año anterior.
Contexto internacional y desempeño regional
Anif explica que esta tendencia no responde exclusivamente a factores internos, sino que se enmarca en un contexto internacional caracterizado por el debilitamiento del dólar. La Tasa Representativa del Mercado (TRM), con corte al 10 de febrero, refleja claramente esta dinámica que ha favorecido a varias monedas emergentes en América Latina. En lo corrido de 2026, el real brasileño lidera las valorizaciones con 5,13 por ciento, seguido del peso chileno (4,84%), peso mexicano (4,32%) y peso colombiano (2,80%).
El análisis atribuye este comportamiento principalmente a las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos. Durante 2025, los mercados incorporaron una mayor probabilidad de recortes en la tasa de interés de la Fed, lo que redujo el diferencial de rendimientos frente a otras economías desarrolladas y disminuyó el atractivo de los activos denominados en dólares. Adicionalmente, la incertidumbre en torno a la política comercial estadounidense, reflejada en aumentos de aranceles, ha ejercido presión a la baja sobre la divisa norteamericana.
Impacto en sectores exportadores
El resultado ha sido un fortalecimiento del peso que, aunque beneficia a quienes importan bienes y servicios, implica una reducción del valor en pesos de los ingresos denominados en dólares para las empresas exportadoras. Anif advierte que esta apreciación constituye un riesgo relevante para las compañías que venden en el exterior, afectando directamente sus márgenes operativos y flujos de caja. Este efecto puede tener implicaciones significativas sobre el empleo, especialmente en sectores con alta vocación exportadora.
Entre los ejemplos más emblemáticos se encuentra el sector floricultor, cuyas ventas externas superaron los 2.000 millones de dólares en 2025 y que, de acuerdo con Asocolflores, generó más de 200.000 empleos directos, en su mayoría formales. En este contexto, una tasa de cambio más baja reduce sustancialmente los ingresos en pesos por cada dólar exportado, comprometiendo la sostenibilidad de estas operaciones.
La propuesta de cobertura cambiaria
Frente a este escenario desafiante, Anif plantea el uso de instrumentos de cobertura cambiaria como mecanismo fundamental para mitigar la exposición al riesgo. Entre las alternativas disponibles se destacan los contratos forward, que permiten fijar hoy el tipo de cambio para una transacción futura y reducir la incertidumbre asociada a la volatilidad del mercado al contado.
El documento explica que existen dos estrategias principales de cobertura:
- Cubrir los flujos futuros mediante contratos forward peso-dólar, cuyo precio se determina a partir del diferencial de tasas de interés entre Colombia y Estados Unidos.
- Cubrir la exposición al dólar frente a otra moneda fuerte, como el euro, mediante la venta de dólares y compra de euros, aunque esto traslada la exposición cambiaria a la relación entre el euro y el peso colombiano.
En el último año, la apreciación del euro frente al peso ha sido inferior a la del dólar, con una variación de 11,2 por ciento, lo que sugiere que la elección del instrumento depende del perfil de riesgo y de la estructura de ingresos y costos de cada empresa.
Consideraciones finales
Anif enfatiza que la valoración de los contratos forward responde principalmente al diferencial de tasas de interés y, en menor medida, a primas por riesgo y condiciones de liquidez. Por ello, no debe interpretarse como una señal directa sobre la expectativa del tipo de cambio futuro. El informe concluye que los forward cumplen un papel central en la gestión del riesgo cambiario al permitir a los agentes económicos estabilizar ingresos y fortalecer la planeación financiera en un entorno de volatilidad cambiaria.
En un contexto de dólar debilitado y apreciación del peso, la adopción de instrumentos de cobertura se presenta como una herramienta estratégica para reducir la exposición a fluctuaciones adversas en la tasa de cambio, protegiendo así la competitividad externa de los productos colombianos y preservando empleos en sectores clave de la economía nacional.



