Exministros de Colombia y Ecuador exigen desmontar aranceles del 50% que amenazan comercio bilateral
En un comunicado conjunto histórico, exministros de Comercio Exterior y Producción de Colombia y Ecuador han hecho un llamado urgente para eliminar los aranceles del 50% recientemente implementados por ambos gobiernos, medidas que están generando un impacto económico devastador en las relaciones comerciales binacionales.
Un llamado a la cordura comercial
Los antiguos funcionarios, entre los que se encuentran destacadas figuras como María Claudia Lacouture, Ximena Lombana, Ángela María Orozco, Luis Guillermo Plata, José Manuel Restrepo y Germán Umaña por parte colombiana, han subrayado la importancia crítica del comercio bilateral para ambas economías.
"Realzamos la importancia del comercio y las inversiones bilaterales para nuestras economías, su crecimiento y el bienestar de nuestros habitantes", afirmaron en el documento, destacando que el intercambio comercial actual bordea los US$3.000 millones anuales.
Este volumen económico sustancial involucra a más de 2.400 empresas y genera aproximadamente 200.000 empleos directos e indirectos en ambos lados de la frontera compartida, convirtiéndose en un pilar fundamental para el desarrollo regional.
Medidas que castigan al comercio formal
El comunicado advierte específicamente sobre las consecuencias negativas de varias medidas implementadas recientemente:
- La tasa de seguridad del 50% en el incremento de tarifa de transporte de crudo en oleoducto por parte de Ecuador
- Los aranceles generales del 50% aplicados bilateralmente
- La prohibición de ingreso por vía terrestre para algunos productos específicos
- La prohibición de venta de energía eléctrica de proveedores privados por parte de Colombia
Los exministros han sido categóricos al señalar que estas disposiciones "están generando un impacto económico no deseado, afectando a las actividades productivas formales y el comercio entre ambos países".
Impacto económico cuantificable
Las cifras revelan la magnitud del problema: cerca de 2.700 empresas colombianas exportan regularmente a Ecuador, y en 2025 este mercado representó US$1.846 millones en ventas externas para Colombia.
Los principales sectores afectados por las medidas arancelarias incluyen:
- Combustibles y aceites minerales (US$173,9 millones)
- Aceites esenciales, perfumería y cosméticos (US$148,1 millones)
- Vehículos, tractores y partes (US$136,7 millones)
- Materias plásticas y manufacturas (US$118 millones)
- Aparatos y material eléctrico (US$107,4 millones)
- Productos diversos de la industria química (US$105,3 millones)
Además, se destacan significativamente los productos farmacéuticos con US$96,1 millones y la maquinaria y reactores con US$85,4 millones, sectores que ahora enfrentan barreras comerciales sin precedentes.
Voces expertas advierten sobre las consecuencias
Javier Díaz Molina, presidente de Analdex, ha sido enfático en su crítica a las medidas arancelarias: "No compartimos la imposición de aranceles. Terminan castigando al comercio formal y legal, y no resuelven los problemas de seguridad en la frontera".
Díaz Molina explicó además que aunque Ecuador gravó la totalidad de productos exportados desde Colombia, la lista adoptada por Colombia cubre aproximadamente el 90% de lo que ese país vende al mercado nacional, creando un impacto desproporcionado en el intercambio comercial.
"Adoptar estos aranceles termina dañando el comercio y a ambos países", señaló el experto, advirtiendo que lo más probable es que se termine "vendiendo y comprando menos a Ecuador", en un escenario donde todos pierden.
Un llamado al diálogo y los compromisos internacionales
Los exministros han hecho un llamado urgente a reestablecer los canales de diálogo diplomático al más alto nivel, que permitan definir acciones prioritarias en materia de seguridad tanto en la frontera binacional terrestre como marítima.
Finalmente, han recomendado "a las autoridades de ambos países retomar y honrar los compromisos en el marco de la Comunidad Andina de Naciones", recordando que la integración regional ha sido históricamente beneficiosa para ambas economías y poblaciones.
La situación actual representa uno de los momentos más críticos en las relaciones comerciales entre Colombia y Ecuador en décadas, con implicaciones que trascienden lo económico para afectar la estabilidad regional y el bienestar de millones de ciudadanos en ambos países.
