Fasecolda detalla las coberturas esenciales del seguro de conjuntos residenciales
La Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) emitió un pronunciamiento crucial sobre los seguros de propiedades durante la temporada de asambleas de copropietarios, que se desarrolla anualmente entre febrero y marzo. Según la entidad, los residentes de conjuntos residenciales tienen la obligación de verificar tres aspectos fundamentales: que su póliza de bienes comunes esté vigente, que refleje el valor real de la edificación y que las coberturas sean acordes a las características específicas de la propiedad.
Obligación legal y cifras nacionales del aseguramiento
De acuerdo con la Ley 675 de 2001, toda propiedad sometida al régimen de propiedad horizontal debe contar con un seguro que ampare los bienes comunes frente a riesgos básicos como incendio y terremoto. Fasecolda reporta que en Colombia existen más de 43.000 copropiedades que cumplen con esta disposición legal, con un valor total asegurado que alcanza los $507 billones, respaldados por las compañías de seguros que operan en el territorio nacional.
La distribución geográfica del valor asegurado muestra que Bogotá concentra la mayor parte con $141 billones y 12.181 copropiedades cubiertas, representando el 28% del total nacional. Medellín ocupa el segundo lugar con $117 billones y 8.236 copropiedades (19%), seguida por Cali con $40 billones (8%) y Barranquilla con $18 billones (6%). El restante 39% corresponde al resto del país, agrupando $189 billones y 17.057 copropiedades.
Composición detallada por tipo de uso y segmento
Al interior de Bogotá, el segmento de vivienda domina con el 81.2% de los riesgos asegurados, concentrando 9.885 riesgos por $121.7 billones, seguido por el sector comercial con el 13% (1.591 riesgos y $15.8 billones) y el mixto con el 1%. En Medellín, la vivienda representa el 80.5% con 6.629 riesgos y $86.6 billones asegurados, mientras que el segmento comercial alcanza el 19.2% con 1.579 riesgos y $30.6 billones, una proporción significativamente más alta comparada con otras ciudades principales.
A nivel nacional, la composición del mercado asegurador por tipo de copropiedad revela que del total de 43.333 copropiedades registradas, el 83% corresponde a vivienda (35.845 riesgos con $429 billones asegurados), el 13% a uso comercial (5.759 riesgos y $69 billones) y el 3% a la categoría de otros usos, con 1.324 riesgos y $6.5 billones. El segmento mixto, aunque minoritario con apenas el 1%, agrupa 405 riesgos y $1.7 billones en valor asegurado.
Coberturas esenciales y ampliaciones recomendadas
En Colombia, el seguro de bienes comunes no se limita únicamente a las zonas visibles del conjunto como salones sociales o áreas recreativas. Su cobertura fundamental incluye elementos estructurales críticos como:
- Columnas y vigas principales
- Fachadas y techos completos
- Sistemas de ascensores y montacargas
- Redes internas de distribución
- Cimentaciones y bases estructurales
- Instalaciones de servicios públicos básicos
- Circulaciones y escaleras principales
- Equipos de bombeo y sistemas hidráulicos
Según Fasecolda, "muchas copropiedades optan por ampliar su protección incluyendo riesgos adicionales como daños por agua, explosión, granizo o responsabilidad civil, especialmente en edificaciones con mayor complejidad operativa". Esta ampliación no es obligatoria por ley, pero se recomienda evaluarla según el tipo de conjunto, su antigüedad y la infraestructura que posee, pues estos factores inciden directamente en la exposición al riesgo.
Limitaciones y responsabilidades complementarias
Es crucial comprender que el seguro de bienes comunes no funciona como una herramienta de mantenimiento ordinario. Las pólizas están diseñadas específicamente para atender emergencias o eventos inesperados, por lo que una gestión adecuada de la infraestructura es determinante para la sostenibilidad del conjunto residencial. Este seguro actúa como red de protección ante lo imprevisto, no como un reemplazo de la conservación preventiva que cada copropiedad debe garantizar por cuenta propia mediante planes de mantenimiento regulares y presupuestos adecuados.
La verificación durante las asambleas anuales representa una oportunidad clave para que los copropietarios aseguren que su inversión colectiva está adecuadamente protegida y que las coberturas contratadas corresponden a las necesidades reales de su edificio o conjunto residencial.



