Simón Gaviria plantea la necesidad de una actualización digital del derecho societario colombiano
Simón Gaviria, exdirector de Planeación Nacional y uno de los impulsores de la ley que creó las Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS), ha presentado un análisis sobre el futuro del tejido empresarial colombiano. En su columna, argumenta que mientras la SAS transformó silenciosamente la economía hace más de quince años, ahora es necesario dar un paso más hacia la digitalización completa del derecho societario.
El éxito de las SAS y los nuevos desafíos digitales
La reforma que implementó las SAS simplificó radicalmente la constitución de empresas, redujo costos de transacción y permitió que miles de emprendedores migraran desde la informalidad hacia estructuras modernas de responsabilidad limitada. Los datos son contundentes: en el último año, el 98% de las sociedades creadas en Colombia fueron SAS, demostrando su adopción masiva por el mercado.
"Cuando se reducen fricciones, el mercado adopta las innovaciones sin necesidad de pedagogía", señala Gaviria. Sin embargo, advierte que toda innovación exitosa corre el riesgo de volverse invisible, y en política pública, lo invisible suele confundirse con lo suficiente.
Hacia una identidad empresarial completamente digital
El mundo productivo actual es digital, distribuido y crecientemente intensivo en datos. Las empresas ya no solo producen bienes o servicios; producen información, operan en múltiples jurisdicciones y escalan a velocidades antes impensables. Por ello, Gaviria plantea que la próxima gran reforma debe partir de un principio simple:
- Constituir una sociedad en horas en lugar de días
- Operar libros corporativos mediante tecnologías verificables
- Realizar asambleas sin fricciones geográficas
- Implementar trazabilidad tecnológica que reduzca costos y fortalezca transparencia
Estructuras de capital dinámicas para la innovación
El análisis propone facilitar estructuras de capital más ágiles que respondan a las necesidades de startups y empresas de alto crecimiento. Esto incluiría:
- Vehículos que permitan emitir distintas clases de acciones con agilidad
- Atraer inversión extranjera sin laberintos regulatorios
- Ejecutar planes de compensación accionaria para talento especializado
- Explorar figuras societarias diseñadas específicamente para la innovación
"Colombia podría explorar marcos que reconozcan organizaciones descentralizadas cuyo gobierno se apoya en código tanto como en estatutos", sugiere Gaviria, destacando que el capital sigue naturalmente a la flexibilidad.
Un debate sobre crecimiento económico
El exdirector de Planeación enfatiza que el debate societario no es solo técnico, sino una conversación fundamental sobre crecimiento económico. Cada barrera innecesaria en la creación o expansión de empresas representa una barrera al empleo, a la innovación y a la movilidad social.
La SAS demostró que una buena arquitectura institucional puede cambiar el comportamiento económico de un país. El desafío actual, según Gaviria, es tener la misma audacia reformista para la siguiente etapa del desarrollo empresarial colombiano.
"Las naciones competitivas no solo celebran las reformas que hicieron historia, construyen, a tiempo, las que harán posible la próxima", concluye el analista, quien además de su trayectoria política y académica, ha trabajado como analista en J.P. Morgan.



