Gremios de Colombia y Ecuador lanzan advertencia conjunta sobre crisis comercial
En una declaración sin precedentes, los principales gremios empresariales de Colombia y Ecuador han emitido un ultimátum conjunto a sus respectivos gobiernos, exigiendo el cese inmediato de la escalada de medidas arancelarias y restricciones comerciales que, según advierten, están poniendo en grave riesgo años de integración económica y miles de empleos en ambos países.
Impacto económico devastador
Los líderes empresariales reunidos desde Bogotá y Quito presentaron cifras alarmantes sobre el impacto de las medidas restrictivas. Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), señaló que más de 5.000 empresas colombianas que importan o exportan están actualmente en riesgo, mientras que en Ecuador aproximadamente 7.600 compañías que importan desde Colombia ya han reportado la pérdida de 200.000 empleos.
"El trabajo que se ha venido realizando por tantos años entre Ecuador y Colombia es quizá el proceso de integración económica más profundo que hay en toda Latinoamérica", afirmó Mac Master durante la declaración conjunta. "Cuando una integración como la nuestra se pone en peligro, se pone en peligro el consumidor, la capacidad productiva y el trabajo de los trabajadores de las dos naciones".
Contrabando en aumento y comercio formal en caída libre
Las estadísticas presentadas por los gremios revelan una contracción abrupta del comercio legal entre ambos países. Miguel Ángel González, presidente de la Cámara de Comercio en Ecuador, indicó que entre el 1 y el 21 de febrero las importaciones desde Colombia cayeron un 69% en valor y un 61% en número de operaciones.
En Colombia, Jaime Alberto Cabal, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), reportó que el contrabando en la frontera ya registra un incremento del 72%, mientras que en el departamento de Nariño las ventas han caído más del 60%.
"Detrás de los 2.200 millones de dólares de la balanza comercial hay rostros, hay familias que están sufriendo las consecuencias de esta escalada", afirmó Cabal. "Las diferencias políticas no pueden estar por encima del bienestar de la mayoría".
Riesgo para miles de empresas y empleos
Los gremios advirtieron sobre el peligro inminente que enfrentan miles de empresas, especialmente las micro, pequeñas y medianas. María Elena Ospina, presidenta de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Acopi), destacó que entre el 65% y el 75% de las empresas exportadoras a Ecuador corren riesgo de desaparecer.
Desde Ecuador, María Paz Jervis, presidenta ejecutiva de la Cámara de Industria y Producción, entregó cifras que calificó de alarmantes: "Por cada dólar de recaudación se pierden seis dólares de importaciones formales. Esta tasa va a generar desvío del comercio y no se alcanzará el objetivo de recaudar para seguridad".
Llamado a la acción inmediata
Los empresarios fueron enfáticos en respaldar la lucha contra el crimen organizado y la inseguridad, pero insistieron en que las herramientas deben ser otras. "Las barreras comerciales no extinguen el crimen organizado. Una estrategia conjunta en seguridad sí puede hacerlo", señalaron voceros del sector exportador ecuatoriano.
El bloque empresarial dejó claro que seguirá insistiendo en la vía técnica y diplomática, pero el mensaje ya está lanzado: la integración binacional, considerada durante años modelo en la región, atraviesa su momento más crítico. El costo económico inicial de la escalada arancelaria se estima en 35 millones de dólares mensuales, cifra que podría ascender a 75 millones de dólares si se consolida un arancel del 50%.
Los gremios coincidieron en que el diálogo político debe primar sobre las represalias comerciales, con una advertencia final contundente: de no revertirse la escalada, las consecuencias no serán solo económicas, sino sociales de gran magnitud para ambos países.



