Inicia proceso de reembolso de aranceles de Trump declarados ilegales
Este lunes, Estados Unidos dio inicio al proceso de reembolso de más de US$166.000 millones en aranceles cobrados durante la administración del presidente Donald Trump, los cuales fueron declarados ilegales por la Corte Suprema el pasado 20 de febrero. El máximo tribunal determinó que el mandatario carecía de autoridad para imponer estos gravámenes bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (Ieepa) de 1977, marcando un hito en la política comercial del país.
Portal digital para solicitudes de reembolso
El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ha habilitado recientemente un portal digital específicamente diseñado para que las empresas afectadas puedan presentar sus solicitudes de reembolso. Este sistema, conocido como Cape, permitirá a las compañías cargar la documentación necesaria para recuperar los montos pagados en aranceles durante el período de aplicación de las medidas.
Inicialmente, el sistema del CBP cubrirá aproximadamente el 63% de las compañías que recibieron cobros de aranceles por parte de Estados Unidos. Esto significa que serán elegibles para recibir estos primeros reembolsos aquellas empresas cuyos pagos aún no han sido liquidados de manera definitiva dentro del proceso aduanero, priorizando los casos pendientes de resolución.
Plazos y procedimientos para las devoluciones
Una vez que las solicitudes sean aprobadas por las autoridades correspondientes, los reembolsos podrían tardar entre 60 y 90 días en hacerse efectivos, según ha señalado el Gobierno estadounidense. Este plazo incluye el tiempo necesario para la verificación de la documentación presentada y la transferencia de los fondos a las cuentas de las empresas beneficiarias.
El fallo de la Corte Suprema ha generado un impacto significativo en el ámbito comercial, no solo por la magnitud de los montos a reembolsar, sino también por el precedente legal que establece respecto a los límites del poder ejecutivo en materia de política económica internacional. Las empresas afectadas, que durante años cargaron con estos costos adicionales, ahora ven una oportunidad para recuperar parte de sus inversiones y ajustar sus estrategias financieras.



