A 14 años del TLC con EE.UU., el reto es exprimir más las exportaciones no mineras
TLC con EE.UU.: el reto de exprimir exportaciones no mineras

A catorce años de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos, el principal cambio en la relación bilateral no radica únicamente en el volumen de las exportaciones, sino en la transformación de los productos que se envían al mercado estadounidense.

El 15 de mayo de 2012, Colombia y Estados Unidos sellaron un acuerdo comercial que, según expertos, redefiniría la composición de la canasta exportadora, disminuiría la dependencia del petróleo y abriría paso a nuevos sectores productivos. De acuerdo con la Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia), entre 2012 y 2025, el TLC permitió que Colombia exportara al mercado estadounidense unos US$186.051 millones, con un fortalecimiento progresivo del sector no minero energético.

Transformación de la canasta exportadora

En estos 14 años, el comportamiento de las ventas externas hacia Estados Unidos se ha modificado de manera significativa. Actualmente, dos de cada tres dólares exportados provienen de bienes no minero energéticos. En 2012, el 71% de las exportaciones hacia EE.UU. correspondían a productos minero energéticos; para 2025, esa proporción se invirtió: el 66,4% fue no minero energético, alcanzando un récord de US$10.642 millones.

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La diversificación también se refleja en la reducción de la concentración: la participación de los cinco principales productos exportados cayó del 84% al 63%. Además, 451 nuevas subpartidas no minero energéticas, que no existían al inicio del acuerdo, hoy representan cerca del 12,7% de las exportaciones hacia Estados Unidos.

María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, señaló que el TLC no solo cambió la canasta, sino que la hizo más profunda. “No solo fortaleció productos existentes: ayudó a que sectores se convirtieran en nuevos motores exportadores”, afirmó.

Sectores tradicionales y emergentes

Entre 2012 y 2025, las exportaciones de café crecieron un 208%, mientras que las de flores aumentaron un 113%. Para Lacouture, estos resultados demuestran que “Colombia sí puede liderar” cuando combina calidad, logística, diferenciación y acceso estable al mercado.

No obstante, el cambio más notable se observa en productos que hace 14 años tenían una participación marginal. Por ejemplo:

  • El aguacate hass alcanzó exportaciones por US$129 millones en 2025.
  • El aluminio pasó de US$47 millones a US$749 millones, un crecimiento del 1.494%.
  • La maquinaria eléctrica aumentó un 981%.
  • La tilapia avanzó un 419%.

Inversión y desafíos empresariales

El balance del TLC no se limita al comercio de bienes. Entre 2012 y 2025, Colombia recibió US$41.173 millones en inversión estadounidense, equivalente al 22% de toda la inversión extranjera directa (IED) que llegó al país en ese período. Solo en 2025, Estados Unidos representó el 29% de la IED recibida por Colombia.

Javier Díaz, presidente de Analdex, subrayó que Colombia necesita fortalecer la IED de Estados Unidos generando más confianza y reglas claras. “Colombia no puede aspirar a exportar productos de mayor valor agregado si no cuenta primero con la inversión que financie esa transformación productiva. Sin embargo, para atraer esa inversión se necesita garantizar condiciones que hoy están bajo presión”, indicó.

Díaz también advirtió que la apropiación de los beneficios del TLC ha sido desigual. “Las grandes empresas exportadoras de flores, café y transformadores capturaron la mayor parte de las ganancias del acuerdo, mientras las Pymes, en su mayoría, siguen observando el mercado estadounidense desde afuera”, opinó. Con exportaciones totales hacia EE.UU. por US$14.872 millones y una composición donde el 56,2% son bienes no minero energéticos, consideró que “ya hay diversidad sectorial suficiente para construir sobre ella, y las Pymes deben ser protagonistas de ese siguiente capítulo”.

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Por su parte, Ricardo Triana, director ejecutivo del Consejo de Empresas Americanas (CEA), destacó que Colombia es uno de los pocos países “privilegiados” que cuenta con un TLC con EE.UU. “Tenemos que agarrarnos y protegerlo de todas formas para que siga siendo un instrumento que nos dé estabilidad jurídica a los inversionistas”, afirmó. Además, resaltó la necesidad de aprovechar más el acuerdo, especialmente en exportaciones no minero energéticas.

Tareas pendientes para Colombia

El documento de AmCham Colombia plantea varias acciones para exprimir más el TLC con Estados Unidos:

  • Contar con un portafolio país para vender con estrategia.
  • Implementar inteligencia comercial y arancelaria permanente.
  • Resolver irritantes comerciales como el Paquete de Acceso Real al Mercado (PARM).
  • Crear un fondo de certificaciones estratégicas y diplomacia sanitaria con metas.
  • Desarrollar corredores logísticos y una cartera de proyectos financiables.
  • Impulsar misiones de nearshoring y una agenda por estados clave.
  • Defender la ventaja del arancel cero, mostrando resultados conjuntos entre sector público y privado.

En conclusión, a 14 años del TLC, Colombia ha logrado una transformación significativa en su perfil exportador hacia Estados Unidos, pero aún enfrenta el reto de profundizar la diversificación, integrar a las Pymes y atraer inversión que impulse productos de mayor valor agregado.