Unilever en negociaciones históricas para vender división de alimentos
La empresa anglo-holandesa Unilever Plc se encuentra en conversaciones avanzadas para vender su negocio de alimentos a McCormick & Co., en lo que constituiría la mayor reestructuración corporativa del propietario de la mayonesa Hellmann's desde su fundación hace casi un siglo. La transacción potencial, valorada en aproximadamente 29.000 millones de euros (equivalente a US$33.000 millones), representaría un cambio estratégico fundamental para ambas compañías.
Detalles de la operación millonaria
Según información confirmada por Bloomberg, Unilever anunció el viernes 20 de marzo de 2026 haber recibido una oferta formal del fabricante de especias y condimentos con sede en Maryland. Aunque la empresa ha dejado claro que no existe certeza absoluta sobre la concreción del acuerdo, las negociaciones se encuentran en etapas avanzadas, con ambas partes trabajando para alcanzar un entendimiento antes de que finalice el mes actual.
La operación probablemente se estructuraría como un fideicomiso Morris inverso, un tipo de fusión diseñada específicamente para estar exenta de impuestos, según reveló una fuente cercana a las conversaciones que solicitó permanecer en el anonimato debido a la confidencialidad de la información.
Transformación estratégica de Unilever
La venta de la división de alimentos marcaría el fin de la competencia directa de Unilever con gigantes del sector alimentario como Kraft Heinz Co., Nestlé SA y PepsiCo Inc. Esta decisión estratégica transformaría radicalmente a la multinacional, convirtiéndola principalmente en una empresa enfocada en productos para el hogar y cuidado personal, posicionándose a la altura de líderes como L'Oréal SA, Beiersdorf AG y Estée Lauder Cos.
Fernando Fernández, director ejecutivo de Unilever desde hace un año, ha sido claro en señalar que la alimentación ya no constituye su principal prioridad. "Consideramos que la belleza, el cuidado personal y el bienestar representan las claves fundamentales para el crecimiento futuro de la compañía", declaró recientemente el ejecutivo.
Contexto del sector alimentario
La industria alimentaria a gran escala atraviesa una profunda transformación estructural desde hace varios años. Los consumidores, particularmente en Estados Unidos, están gastando menos debido a la persistente alta inflación y la creciente incertidumbre geopolítica global. Paralelamente, los supermercados han ganado terreno significativo en mercados como el Reino Unido gracias al desarrollo exitoso de sus marcas propias de alta calidad.
Además, fenómenos como el aumento en el consumo de medicamentos para adelgazar y la popularización de dietas ricas en proteínas, fibra y bajas en alimentos procesados están modificando los patrones de consumo, llevando a los compradores a optar por alimentos más frescos y saludables, reduciendo así la demanda de productos tradicionales de grandes marcas.
Reorientación hacia el cuidado personal
Estos cambios estructurales están haciendo que el sector alimentario resulte progresivamente menos atractivo para multinacionales como Unilever, especialmente cuando se compara con las oportunidades de crecimiento que ofrecen los segmentos de belleza y cuidado personal. En estas categorías, los consumidores muestran una disposición creciente a invertir en productos premium, desde rutinas de cuidado de la piel de múltiples pasos hasta colecciones exclusivas de fragancias.
Fernández ya ha establecido objetivos concretos para esta transición: a medio plazo, pretende generar dos tercios de la facturación total de Unilever a partir de marcas como el jabón Dove, los sobres de hidratación Liquid IV y los productos para el cuidado de la piel Dermalogica, frente al actual 50% de ingresos que representan estas líneas de negocio.
Proceso de simplificación corporativa
Durante la última década, Unilever ha estado avanzando sistemáticamente hacia un modelo empresarial más simplificado, reduciendo progresivamente su dependencia del sector alimentario. La compañía ya ha completado varias desinversiones significativas, incluyendo:
- La venta de su división global de té
- La enajenación de su división global de productos para untar, que incluía la reconocida marca I Can't Believe It's Not Butter!
- La reciente venta de la marca de snacks Graze y el fabricante de sustitutos de la carne The Vegetarian Butcher
El año pasado, Unilever dio otro paso importante al escindir su negocio de helados en Magnum Ice Cream Co., conservando una participación minoritaria de aproximadamente 20%. Además, la empresa ha destinado entre 1.000 y 1.500 millones de euros adicionales para la venta de pequeñas marcas de alimentos que ya no forman parte de su estrategia central.
Valor de la división alimentaria
A pesar de esta reorientación estratégica, es poco probable que Unilever acepte desprenderse de su división de alimentos a un precio bajo, ya que esta unidad sigue siendo considerada "muy atractiva" por los analistas. La división alberga marcas icónicas y fuertes como:
- La mayonesa Hellmann's, que mantiene una cuota de mercado dominante en Estados Unidos y Brasil
- Los cubitos de caldo Knorr, que constituyen la segunda marca más vendida de Unilever a nivel global, solo superada por Dove
Desafíos para McCormick
Cualquier acuerdo supondría una prueba significativa para McCormick, cuya capitalización bursátil de US$14.500 millones representa apenas una fracción del valor total de Unilever, que asciende a 101.000 millones de libras esterlinas (aproximadamente US$135.000 millones). La compañía, que comenzó en 1889 vendiendo cerveza de raíz en Estados Unidos antes de convertirse en un importante fabricante de especias y condimentos como Old Bay, ahora busca posicionarse como líder mundial en el sector de los condimentos.
En los últimos años, McCormick ha estado adquiriendo empresas líderes locales en mercados como el Reino Unido y Polonia, expandiéndose más allá de las especias tradicionales para convertirse en un importante vendedor de productos como salsas picantes y mayonesas con sabor, particularmente populares entre consumidores más jóvenes.
Análisis del mercado y perspectivas
La posible fusión del negocio de alimentos de Unilever con McCormick "estaría lejos de ser sencilla", según advirtió Chris Beckett, analista de Quilter Cheviot. "Esta diferencia significativa de escala, combinada con el actual apalancamiento financiero de McCormick de 2,7 veces, significa que cualquier acuerdo probablemente sería extremadamente complejo desde el punto de vista estructural", explicó el analista.
Los expertos del mercado han señalado que, si bien la venta de la división de alimentos podría suponer un impulso positivo para los accionistas de Unilever y permitiría a la empresa concentrarse en áreas de mayor crecimiento potencial, también podría convertirse en una distracción significativa para la dirección ejecutiva a corto plazo.
Warren Ackerman de Barclays expresó cautela: "En algún momento, Unilever tendrá que afrontar esta situación de manera definitiva, y se podría argumentar que nunca existe un momento perfecto para tales transiciones. Sin embargo, consideramos que el contexto actual podría no ser el más adecuado, teniendo en cuenta todas las demás variables y desafíos que la empresa está enfrentando simultáneamente".
Las acciones de Unilever mostraron una reacción inicial positiva ante el anuncio, subiendo hasta 1,9% antes de retroceder ligeramente. No obstante, en el acumulado de los últimos 12 meses hasta el cierre del jueves anterior al anuncio, las acciones habían registrado una caída de casi 6%, reflejando los desafíos que enfrenta la compañía en un mercado en transformación.



