Villavicencio se consolida como la ciudad con la gasolina más costosa de Colombia
Desde el pasado 1 de abril, Villavicencio mantiene el dudoso honor de ser la capital colombiana donde los conductores deben desembolsar la mayor cantidad de dinero para llenar el tanque de sus vehículos. El incremento anunciado de $375 por galón ha elevado el precio final a $15.991, una cifra que roza los $16.000 y que representa un golpe directo al bolsillo de los habitantes de la región llanera.
Un panorama nacional con variaciones extremas
El Ministerio de Minas y Energía ha publicado los nuevos precios para las 13 ciudades capitales, confirmando que Villavicencio lidera esta costosa lista. Sin embargo, la situación se agrava aún más en departamentos como Guainía, Vichada y Vaupés, donde el galón de gasolina sin subsidio supera los $18.000, evidenciando las profundas desigualdades regionales en el acceso a combustibles.
Paralelamente, el precio del ACPM en el Meta también experimentó un ajuste, estableciéndose en $11.476 tras un aumento de $81. Estas alzas, según expertos, tienen un impacto directo en todos los hogares llaneros, incrementando los costos logísticos y, consecuentemente, el precio final de bienes y servicios básicos.
La voz de los afectados: inconformidad y sorpresa
Los usuarios de la gasolina en Villavicencio han expresado su malestar ante esta situación. Harold Parra, un motociclista local, manifestó su frustración: "No creo que sea posible que en Villavicencio tengamos la gasolina más cara y los peajes más caros. Viene uno a tanquear y ya son $16.000 el galón".
Por su parte, Edilberto Peña, conductor de servicio público, señaló con perplejidad: "Estoy cada vez más sorprendido, porque este departamento se supone que es el primer productor de petróleo, y que supuestamente íbamos a tener una refinería. Nuestro combustible debería ser más barato". Estas declaraciones reflejan la desconexión entre la producción petrolera de la región y los beneficios esperados por sus habitantes.
Impacto económico y respuesta de las autoridades
Cindy Palma Aguirre, secretaria de competitividad de Villavicencio, explicó las consecuencias de este incremento: "Esto afecta, e incrementa los costos logísticos, el precio de los bienes y servicios, afectando directamente la dinámica económica de la región. Impacta el precio de la canasta familiar y reduce el valor adquisitivo de las personas con menores posibilidades".
El análisis oficial confirma que el alza en el precio de la gasolina no es un problema aislado, sino un factor que distorsiona toda la cadena productiva, desde el transporte de mercancías hasta el costo final para el consumidor, generando un círculo vicioso de inflación y pérdida de poder adquisitivo, especialmente en los sectores más vulnerables de la población.



