La construcción en Colombia avanza a dos velocidades: obras civiles crecen, vivienda se frena
Construcción en Colombia: obras civiles crecen, vivienda se frena

La construcción en Colombia avanza a dos velocidades: obras civiles crecen, vivienda se frena

El sector constructor del país presenta un panorama dividido, donde las retroexcavadoras que abren carreteras y levantan puentes avanzan con fuerza, mientras los proyectos de vivienda en lotes urbanos se desaceleran notablemente. Las cifras más recientes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) revelan esta dualidad, con un sector que sigue activo pero con ritmos muy distintos según el tipo de obra.

El peso del sector en la economía colombiana

En el último trimestre de 2025, la economía colombiana creció un 2,3%. Dentro de este contexto, la construcción fue uno de los pocos sectores que cerró el trimestre en terreno negativo, con una caída del 2,6% en su valor agregado frente al mismo periodo de 2024. Aunque se observa una ligera mejora respecto a la disminución del 2,8% registrada en 2024, el sector aún no recupera el pulso que tenía antes de la desaceleración inmobiliaria de los últimos años.

El contraste es evidente al analizar las dos grandes caras de la construcción. Por un lado, las obras civiles, que incluyen carreteras, puentes, sistemas de energía e infraestructura pública, crecieron un 6,3% en el mismo trimestre, acelerándose frente al 4,2% del año anterior. Por otro lado, las edificaciones, como viviendas, oficinas o centros comerciales, registraron una caída del 6,5%, un agujero mayor comparado con la variación de -2,8% en 2024.

Colombia frente a la región latinoamericana

En América Latina, el desempeño también refleja esta diferencia. Países como Perú registraron crecimientos del 9% en construcción, mientras México avanzó un 4,3%. Colombia, en cambio, aparece con un resultado negativo de -2,6%, una señal de que el sector todavía atraviesa un periodo de ajuste y reestructuración.

El empleo como motor sostenido del sector

A pesar de las dificultades, la construcción continúa siendo uno de los motores del empleo en Colombia. En enero de 2026, había 23,2 millones de personas ocupadas en el país, y cerca de 1,58 millones trabajaban en construcción. Esto significa que casi 7 de cada 100 trabajadores dependen directamente de este sector.

Incluso en medio de la desaceleración, el número de trabajadores de la construcción aumentó un 5,9% frente al mismo mes del año anterior. Sin embargo, la distribución del empleo cuenta otra historia: en las principales ciudades, el empleo del sector cayó un 5,4%, lo que representa unas 40.000 personas menos respecto al primer mes de 2025.

Cemento: el termómetro de la actividad en las obras

Si hay un material que sirve como indicador clave del sector, es el cemento. En enero de 2026, la producción nacional de cemento gris alcanzó 992.056 toneladas, un aumento del 3,1% frente a enero de 2025. Esto indica que el país sigue vertiendo concreto en obras públicas, edificios y proyectos industriales.

Los despachos al mercado interno incluso crecieron más, con un 6,9% frente al mismo mes del año anterior. No obstante, otros insumos muestran un ritmo más moderado. La producción de concreto premezclado, uno de los materiales más usados en edificios y viviendas, disminuyó un 2,8% en diciembre de 2025, buscando un equilibrio tras una reducción previa del 6%.

Este descenso estuvo concentrado en regiones clave como Bogotá, Cundinamarca y Valle del Cauca, tres de los mayores mercados inmobiliarios del país.

El gran freno: menos licencias de vivienda

Quizás la señal más clara del momento que vive el sector está en las licencias de construcción. En diciembre de 2025, se aprobaron 1,8 millones de metros cuadrados de edificaciones en el país, un 28,1% menos que un año antes, aunque representa una mejora respecto al -40,1% registrado en ese entonces.

Para entenderlo, es como si casi un tercio de los proyectos que se habrían aprobado en un año normal no hubieran llegado a la etapa de permisos. La caída fue especialmente fuerte en la vivienda: ese mismo mes se autorizaron 13.316 nuevas unidades habitacionales, lo que representa un 45,5% menos que en diciembre de 2024.

El golpe fue más severo en la vivienda de interés social, dirigida a hogares de ingresos bajos o medios. Las licencias para este tipo de proyectos cayeron un 59,7% en un año. Ciudades y departamentos clave en el mercado inmobiliario, como Atlántico, Antioquia, Bolívar y Bogotá, también mostraron retrocesos significativos.

Proyectos detenidos o en pausa

El censo de edificaciones revela una situación mixta: proyectos que avanzan y otros que se detienen. Al cierre del cuarto trimestre de 2025:

  • 64,5% del área censada estaba en construcción (seis de cada diez).
  • 24,9% estaba paralizada (uno de cada cuatro).
  • 10,6% ya había terminado (uno de cada diez).

Los bancos siguen prestando, pero con cambios

Mientras los proyectos nuevos avanzan con cautela, el crédito hipotecario sigue moviéndose. Entre octubre y diciembre de 2025, los bancos desembolsaron COP 3,8 billones en créditos para compra de vivienda, un crecimiento del 10,3% frente al mismo trimestre de 2024.

La mayor parte de estos recursos fue para créditos de vivienda tradicional. Por su parte, el leasing habitacional, una modalidad en la que el banco compra el inmueble y el usuario lo paga como arriendo con opción de compra, crece cada vez con más fuerza, aumentando un 30,4% en valor desembolsado durante el trimestre.

Sin embargo, el número de viviendas financiadas cayó un 3,2%, lo que refleja que los créditos son más grandes en monto, pero los compradores son menos numerosos.

Los costos de construcción en aumento

Otro factor que pesa sobre el sector son los costos crecientes. En enero de 2026, el índice de costos de construcción de edificaciones subió un 3,69% en un solo mes, impulsado por el aumento en materiales, maquinaria y mano de obra.

Las obras civiles también sintieron el mismo efecto, con un aumento mensual del 2,4% en sus costos, lo que añade presión financiera a los proyectos en curso.

Un sector clave en transición

Pese a las caídas en vivienda y licencias, la construcción sigue siendo una de las piezas centrales de la economía colombiana. El panorama actual muestra una transición clara: la infraestructura pública mantiene el motor encendido, impulsada por proyectos de carreteras y puentes, mientras la vivienda espera condiciones más favorables para volver a despegar.

En resumen, el sector constructor navega entre dos realidades: un impulso sostenido en obras civiles y un freno significativo en el segmento de vivienda, con el empleo y la producción de cemento como pilares que mitigan el impacto de la desaceleración.