La construcción en Colombia arrancó 2026 con señales de desgaste, según un análisis de Grupo Cibest que revela un desempeño frágil y heterogéneo durante el primer trimestre del año. El sector muestra una fuerte debilidad en vivienda y edificaciones, mientras las obras civiles apenas logran sostener parte de la actividad económica.
Obras civiles crecen moderadamente
La producción de obras civiles creció solo 0,6% anual, una moderación importante frente a trimestres anteriores. Al mismo tiempo, el área causada, indicador relacionado con el valor agregado de edificaciones, cayó 11,1%, registrando uno de sus peores resultados recientes.
Los investigadores destacan que, aunque algunos segmentos todavía resisten, el mercado de vivienda y la actividad edificadora siguen enfrentando dificultades para recuperarse plenamente en un entorno de tasas elevadas, mayores costos y menor dinamismo financiero.
Vivienda nueva: preventa estancada
Uno de los puntos más preocupantes es el deterioro de las variables asociadas a vivienda nueva. Las ventas totales retrocedieron 6% anual durante el primer trimestre, mientras las iniciaciones de vivienda se desplomaron 31%. Según Grupo Cibest, el principal problema del sector sigue estando en la transición entre la preventa y el inicio efectivo de las obras.
Los lanzamientos también mostraron caídas, anticipando menor actividad futura y mayor cautela por parte de los constructores. El área censada cayó 4,3% anual y el área en proceso retrocedió 1,9%, mostrando que el stock de actividad edificadora continúa ajustándose. Aunque el área culminada creció levemente y la paralizada disminuyó, estos movimientos no alcanzan para hablar de una recuperación amplia.
Infraestructura vial como soporte
En medio del deterioro de edificaciones, las obras civiles, especialmente la infraestructura vial (carreteras, calles, vías férreas, túneles y puentes), evitaron un balance negativo. Sin embargo, este impulso fue neutralizado por caídas en obras hidráulicas, puertos, acueductos y proyectos vinculados con minas y plantas industriales.
El crecimiento de las obras civiles ya no tiene la misma fuerza que en momentos recientes; el avance de apenas 0,6% anual refleja que incluso ese soporte empieza a moderarse.
Factores económicos que presionan
El análisis relaciona el deterioro con un entorno económico menos favorable. Las tasas hipotecarias, los costos financieros, la situación fiscal, el riesgo país y los mayores costos de construcción siguen golpeando la viabilidad de nuevos desarrollos inmobiliarios. La persistencia de una inflación por encima de la meta y el aumento de expectativas inflacionarias tras el ajuste del salario mínimo limitan el espacio para una reducción más acelerada de tasas de interés.
Los mayores costos laborales y de fondeo elevan las exigencias para cerrar financieramente proyectos de vivienda y edificaciones, haciendo más difícil que nuevas obras pasen al inicio efectivo de construcción.



