Crisis en el mercado inmobiliario: Desistimientos de vivienda aumentan 11,5% en Bogotá y Cundinamarca
El sueño de la vivienda propia se aleja cada vez más para miles de familias en la región central del país. Según el más reciente informe de Camacol Bogotá y Cundinamarca, durante el primer trimestre de 2026 se registraron 3.679 desistimientos de vivienda, lo que representa un incremento del 11,5% frente al mismo periodo del año anterior, cuando se contabilizaron 3.306 casos.
Factores estructurales detrás del aumento
Edwin Chiriví, gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca, explicó a medios especializados que este preocupante aumento responde principalmente a "un cambio estructural en las condiciones de acceso a la vivienda social" derivado de la eliminación del programa Mi Casa Ya del Gobierno Nacional. A esto se suman factores coyunturales como el aumento de las tasas de interés hipotecarias desde 2023.
La magnitud del impacto es particularmente significativa considerando que Bogotá y Cundinamarca recibían entre 5.000 y 6.000 subsidios anuales a través de Mi Casa Ya. Con la congelación del programa, ese volumen de hogares perdió el respaldo financiero necesario para completar sus procesos de compra.
Análisis por segmentos y causas principales
La variación más dramática se observó en los proyectos en etapa de preventa, donde los desistimientos crecieron un 33,4%, mientras que en proyectos en construcción el aumento fue del 9,3%. Un estudio realizado por la Dirección de Estudios Económicos de Camacol B&C identificó las causas principales:
- Restricciones de acceso a financiación y capacidad de pago (53,3% de los casos)
- Fricción en el proceso de vinculación comercial (25,9%)
- Factores idiosincráticos del hogar (11,0%)
- Riesgos asociados al producto y entrega (9,8%)
Chiriví destacó que "persisten riesgos asociados a la estabilidad de los ingresos de los hogares, como la pérdida de empleo o la reducción en su capacidad de pago", lo que influye directamente en la decisión de desistir o aplazar la compra.
Tendencias históricas y contexto actual
La situación actual contrasta marcadamente con periodos anteriores. Entre 2018 y 2021, la región registraba un promedio anual de 4.218 desistimientos. Sin embargo, entre 2022 y 2025, esta cifra se duplicó hasta alcanzar 10.435 casos por año. A marzo de 2026, el acumulado de doce meses llegó a 15.851 unidades, con el segmento de Vivienda de Interés Social (VIS) explicando 12.410 de ese total.
Un factor adicional que presiona el mercado es el efecto del aumento del salario mínimo sobre las tasas de interés. Según análisis del gremio, un incremento del 1% en la inflación se traduce en un aumento del 0,33% en las tasas hipotecarias VIS.
Respuesta distrital y perspectivas futuras
Frente a la suspensión del programa nacional, el Distrito de Bogotá ha implementado el plan Mi Casa en Bogotá, que desde 2024 ha asignado más de 25.000 subsidios en la capital. Solo durante 2025 se entregaron más de 20.000 apoyos, lo que según Chiriví "ha contribuido a mitigar el impacto de la suspensión del programa nacional".
Respecto al destino de las 3.679 unidades desistidas en el primer trimestre (1.006 en preventa y 2.673 en construcción), el gerente de Camacol señaló que es probable que logren venderse nuevamente en el mercado. Sin embargo, advirtió que "el riesgo no es la no colocación inmediata, sino la prolongación en los tiempos de comercialización".
Esta situación refleja un mercado inmobiliario que enfrenta múltiples presiones simultáneas, donde cada desistimiento representa no solo una venta perdida, sino un hogar que debe reiniciar su búsqueda de vivienda y un proyecto que debe reconfigurar su estrategia comercial en un contexto económico aún inestable.



