Alerta en el sector asegurador: Proyectos de infraestructura podrían paralizarse
La Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) ha emitido una advertencia contundente: los megaproyectos de infraestructura en Colombia enfrentan un riesgo significativo de paralización debido a la ausencia de seguros de cumplimiento en los procesos de licitación. Esta situación ha generado preocupación en el sector constructor y entre las entidades estatales responsables de desarrollar obras de gran envergadura.
El caso emblemático: Línea 2 del Metro de Bogotá
"La Línea 2 del Metro de Bogotá no tuvo licitantes porque no se permitió que los oferentes presentaran seguros", afirmó Gustavo Morales, presidente de Fasecolda, durante un reciente debate sobre la importancia de las pólizas en las licitaciones de infraestructura. Esta declaración ha abierto un intenso diálogo sobre qué tan determinantes son estos instrumentos financieros para el avance de proyectos estratégicos.
La falta de oferentes interesados cuando no se permiten seguros como garantía para una obra enciende las alarmas sobre la posibilidad real de que se frenen grandes proyectos por ausencia de pólizas de cumplimiento. Morales explicó que existen varias modalidades para garantizar el cumplimiento de un contrato estatal y proteger tanto a la obra como al Estado frente a eventuales incumplimientos.
Mecanismos de garantía: Seguros versus garantías bancarias
En la práctica colombiana, cerca del 99% de los procesos de contratación pública utilizan seguros como mecanismo de garantía principal. La alternativa son las garantías bancarias, que aunque constituyen una figura válida legalmente, resultan significativamente más costosas para los contratistas. Por esta razón, menos del 1% de los contratistas recurre a ellas como instrumento de garantía.
Leonidas Narváez, gerente general del Metro de Bogotá, ofreció una perspectiva diferente al señalar en declaraciones a Inside LR que "las normas de la banca multilateral nos han llevado a que sea aprobada la propuesta con garantías bancarias por el monto del proyecto". El ejecutivo enfatizó que esta no es una posición de la empresa Metro, sino una exigencia derivada de los lineamientos de organismos financieros internacionales.
Funcionamiento y cobertura de los seguros de cumplimiento
Este tipo de seguros le garantiza al ente contratante que el adjudicatario cumplirá con todas las obligaciones derivadas del contrato. Actualmente, según información proporcionada por Fasecolda, son 18 empresas las que manejan pólizas de cumplimiento en el mercado colombiano.
La entidad gremial destacó que gracias a estas pólizas se han llevado a cabo grandes proyectos de infraestructura como las vías 4G y 5G, así como la concesión de Opain o el proyecto de Hidrosogamoso. "Si el contratista incumple, la entidad beneficiaria puede hacer efectiva la garantía conforme a las condiciones pactadas y al régimen de contratación pública. La aseguradora indemniza hasta el monto asegurado y luego ejerce el derecho de repetición contra el contratista", explicó Félix Garzón, especialista en seguros.
Tipos de pólizas requeridas en procesos de licitación
En estos procesos suelen exigirse dos pólizas clave: la de seriedad de la oferta y la de cumplimiento. Desde Gallagher Colombia, el vicepresidente de placement retail, Sebastián Gómez, explicó que la póliza de seriedad protege específicamente la etapa precontractual. Esta cobertura incluye, por ejemplo, el retiro injustificado de la oferta, la no suscripción del contrato tras la adjudicación o la falta de constitución de la garantía de cumplimiento.
Por su parte, Garzón detalló que la póliza de cumplimiento ampara la correcta y oportuna ejecución del contrato, incluyendo aspectos como la calidad de los materiales, la estabilidad estructural de la obra y el pago de multas o cláusulas penales establecidas en el acuerdo.
Niveles de cobertura según el valor del contrato
Fasecolda explicó que la garantía debe ser de al menos el 10% cuando el contrato supera el valor de un millón de salarios mínimos legales vigentes. Sin embargo, a medida que el valor del contrato aumenta, el porcentaje de cobertura requerido disminuye progresivamente.
Por ejemplo, cuando el contrato supera ese millón hasta alcanzar cinco millones de salarios mínimos, la cobertura exigida se reduce al 2,5%. Si el valor del contrato oscila entre 5 millones y 10 millones de salarios mínimos, la entidad estatal puede aceptar garantías que cubran solo el 1% del valor total. Finalmente, cuando el proyecto supera los 10 millones de salarios mínimos, las autoridades aceptan una garantía de apenas el 0,5% del valor contractual.
Esta estructura escalonada busca equilibrar la protección del Estado con la viabilidad financiera de los contratistas, especialmente en proyectos de gran magnitud donde los montos absolutos de garantía podrían resultar prohibitivos si se mantuvieran porcentajes elevados.



