Obras de estabilización avanzan en Barrancabermeja para proteger viviendas en zona crítica
En el barrio Isla del Zapato de Barrancabermeja, la Secretaría de Infraestructura ejecuta una obra crucial para estabilizar un punto crítico en la carrera 22A con calle 37A, donde la inestabilidad del terreno representaba una amenaza constante para varias viviendas. Las lluvias intensas de las últimas semanas habían incrementado la preocupación entre los residentes, quienes temían por la seguridad de sus hogares ante posibles deslizamientos.
Intervención técnica para garantizar seguridad
La solución implementada consiste en la construcción de un muro de contención de 17 metros de longitud y 4,85 metros de altura, diseñado específicamente para asegurar el terreno y prevenir que movimientos del suelo afecten las estructuras residenciales aledañas. Johana Paola Santos Rey, secretaria de Infraestructura, explicó: "Este proyecto avanza de manera satisfactoria y esperamos finalizarlo pronto para dar tranquilidad a las familias de esta zona".
La obra, que tiene un plazo estimado original de seis meses, ya presenta un avance del 77% tras solo 42 días de ejecución, lo que sugiere que podría entregarse antes de lo programado. Este ritmo acelerado ha generado optimismo tanto entre las autoridades como en la comunidad afectada.
Inversión significativa y generación de empleo
El proyecto representa una inversión total de $800 millones de pesos, distribuidos de la siguiente manera:
- $725 millones destinados a la obra principal
- $75 millones asignados a la interventoría
Además del beneficio directo para la estabilidad del terreno, la construcción está generando aproximadamente 15 empleos directos e indirectos, contribuyendo así al desarrollo económico local mientras se resuelve un problema de seguridad crítico.
Preocupación comunitaria y expectativas
Luz Marina Herrera, presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Isla del Zapato, expresó la urgencia que sentía la comunidad: "La obra es urgente e importante porque representaba un riesgo muy alto para quienes vivimos sobre la calle 37A. Temíamos que, en un deslizamiento, se nos fuera el terreno y con él las casas cercanas".
Los residentes, aunque aliviados por el progreso visible de la construcción, mantienen la expectativa de ver el proyecto completamente finalizado para sentirse plenamente seguros, especialmente durante la temporada de lluvias que tradicionalmente afecta la región.
La intervención se desarrolla en la comuna 1 del Distrito de Barrancabermeja, donde el suelo saturado y el deterioro progresivo del talud habían encendido las alarmas entre las familias residentes. La obra no solo busca estabilizar físicamente el terreno, sino también devolver la tranquilidad a una comunidad que vivía con el temor constante de perder sus hogares.



