Procuraduría General de la Nación examina minuciosamente borrador de decreto sobre vivienda
El Ministerio Público colombiano ha puesto bajo estricta supervisión un proyecto normativo que transformaría radicalmente los mecanismos de compra para las viviendas de interés social (VIS) y viviendas de interés prioritario (VIP). Esta iniciativa gubernamental, que actualmente se encuentra en fase de borrador, ha generado amplio debate en el sector inmobiliario y entre las familias aspirantes a adquirir vivienda propia.
Cambios fundamentales en la determinación de precios
El decreto propone una modificación sustancial en la forma como se establecen los valores de las viviendas. En lugar de utilizar el salario mínimo como referencia variable, el texto normativo plantea que el precio se fije en pesos colombianos desde el momento inicial de la negociación. Esto significa que el comprador conocería el valor exacto desde el primer día y este no sufriría ajustes posteriores basados en fluctuaciones del salario mínimo u otras variables económicas.
El documento establece textualmente que "el precio de la vivienda debe informarse en pesos colombianos y el consumidor solo estará obligado a pagar el valor informado al momento de manifestar su voluntad de compra". La única excepción contemplada para modificar este precio fijo sería la presencia de circunstancias extraordinarias que afecten directamente los costos de insumos, debidamente soportadas por el Índice de Costos de la Construcción (ICCE).
Establecimiento de topes máximos para viviendas
Además del cambio en la metodología de fijación de precios, el borrador de decreto introduce límites máximos específicos:
- Para viviendas VIS: no podrían superar los 135 salarios mínimos legales vigentes
- Para viviendas VIP: el techo máximo sería de 90 salarios mínimos
El texto normativo advierte que los vendedores que no se ajusten a estos lineamientos estarían incurriendo en prácticas comerciales abusivas, sujetas a las sanciones correspondientes establecidas en la legislación colombiana.
Preocupaciones de la Procuraduría sobre garantías y sostenibilidad
La Procuraduría General de la Nación ha instalado una mesa técnica especializada para examinar anticipadamente los posibles efectos de esta normativa. El Ministerio Público ha sido enfático al señalar que deben existir garantías plenas y seguridad jurídica para los proyectos de vivienda que ya se encuentran en desarrollo avanzado.
Asimismo, la entidad ha manifestado su preocupación por la sostenibilidad del sector constructor y el impacto que estas medidas podrían tener en las familias colombianas que aspiran a acceder a vivienda propia. Por esta razón, la primera acción institucional ha sido evaluar exhaustivamente los alcances del decreto, con especial atención a sus consecuencias en tres dimensiones fundamentales:
- Consecuencias jurídicas: Análisis de compatibilidad con el marco normativo existente
- Consecuencias económicas: Impacto en el sector de la construcción y el mercado inmobiliario
- Consecuencias sociales: Efectos en el acceso a vivienda para poblaciones vulnerables
Esta revisión anticipada por parte del Ministerio Público busca equilibrar los objetivos de transparencia y protección al consumidor con la necesidad de mantener un entorno normativo estable que no afecte negativamente los proyectos en curso ni desincentive nuevas inversiones en el sector vivienda.



