Café en EE.UU. alcanza precio récord por escasez y retrasos en la cadena de suministro
Tomarse una taza de café en Estados Unidos se ha convertido en un lujo cada vez más costoso. Según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales, el precio promedio que pagan los consumidores por el café alcanzó en febrero US$9,45 por libra, marcando el nivel más alto jamás registrado en la historia del país.
Un aumento del 31% que presiona la inflación
Este incremento representa un salto del 31% frente al año anterior, posicionando al café como uno de los alimentos que más contribuyen a la presión inflacionaria en la economía estadounidense. Lo curioso es que, mientras los precios al consumidor se disparan, los mercados internacionales del café han experimentado caídas este año, pero estas reducciones aún no se reflejan en los estantes de los supermercados.
La explicación radica en el desfase temporal: el café que actualmente se vende en EE.UU. fue adquirido meses atrás, cuando los precios internacionales eran significativamente más elevados. Este fenómeno se remonta a 2024, cuando condiciones climáticas adversas afectaron severamente las cosechas en Brasil y Vietnam, los dos mayores productores mundiales de café.
Factores detrás de la escalada de precios
Las sequías y otros eventos climáticos extremos redujeron drásticamente la oferta global de granos, impulsando los precios al alza. La situación se agravó con los aranceles implementados durante la administración de Donald Trump, que encarecieron aún más las importaciones. Aunque algunos de estos impuestos han sido eliminados y el mercado anticipa una mayor oferta futura, el impacto en los precios al consumidor tarda mucho más en disiparse.
Una de las razones clave por las que los precios se mantienen elevados es el tiempo prolongado que requiere el café para recorrer toda la cadena de suministro:
- Después de que una empresa compra café verde (grano sin tostar), pueden transcurrir entre cuatro y seis meses antes de que el cargamento llegue a Estados Unidos.
- Posteriormente, ese inventario suele consumirse durante otros seis meses adicionales.
Esto implica que las recientes caídas en los precios internacionales podrían comenzar a notarse recién a principios de 2027, según estimaciones de expertos.
Cambios en los hábitos de consumo
A pesar del encarecimiento, los estadounidenses no han reducido su consumo de café, pero sí han modificado sus hábitos. Muchos consumidores ahora optan por preparar su café en casa, reservando la visita a una cafetería como un pequeño lujo ocasional.
Datos de la empresa de pagos para restaurantes Toast revelan que en febrero:
- El precio promedio de un café de filtro fue de US$3,65.
- Un café frío alcanzó los US$5,58.
Ambos registraron aumentos de aproximadamente 4% frente al año anterior. Las ventas de estas bebidas más simples cayeron a finales de 2025, mientras que las bebidas a base de espresso, como los lattes, mantienen una buena demanda, en parte porque son más difíciles de replicar en el hogar.
Brasil reduce sus exportaciones
La presión sobre los precios se intensifica debido a una menor disponibilidad de café en el mercado internacional. En febrero, Brasil exportó un 27% menos de café sin tostar en comparación con el año anterior, según reportes de la Asociación de Exportadores Cecafé. Este flujo reducido de café hacia los mercados globales ha contribuido a limitar el suministro que llega a Estados Unidos, exacerbando la escasez y manteniendo los precios en niveles históricamente altos.



