Colombianos destinan menos ingresos al pago de deudas a pesar de las altas tasas de interés
Aunque las tasas de interés se mantienen elevadas —en promedio entre 23% y 28% efectivo anual para un crédito de libre inversión— y el costo del endeudamiento sigue presionando las finanzas de los hogares, los colombianos han logrado destinar una menor parte de sus ingresos al pago de deudas. Esta es una de las principales conclusiones del más reciente informe de TransUnion sobre el comportamiento del crédito en el país durante el primer trimestre de 2026.
El informe revela que el indicador de carga financiera —que mide el porcentaje de los ingresos mensuales utilizado para pagar obligaciones crediticias— pasó de 36,6% a 35,4% en un año, una reducción de 1,2 puntos porcentuales que refleja una mejora en la capacidad de pago de los hogares.
Contexto de tasas altas y ajuste de gastos
La caída ocurre en un contexto complejo, marcado por presiones inflacionarias y mayores tasas de interés, factores que normalmente elevan el peso de las obligaciones financieras sobre los presupuestos familiares. Sin embargo, el comportamiento observado sugiere que los consumidores han ajustado mejor sus gastos y el uso del crédito.
“Las mejoras generalizadas en el desempeño crediticio respaldan una perspectiva más sostenible en los próximos meses, sustentada en estrategias sólidas de originación crediticia y una fuerte capacidad de pago”, afirmó Virginia Olivella, directora senior de Investigación y Consultoría de TransUnion Colombia.
Mejora en todos los segmentos de riesgo
La mejora en la carga financiera se observó en todos los segmentos de riesgo. Entre consumidores de riesgo medio y bajo, la reducción fue de 0,9 puntos porcentuales, mientras que en los de mayor riesgo la mejora fue de 0,7 puntos. Además, el mayor alivio se registró en los créditos sin garantía —como tarjetas y libre inversión— donde la caída llegó a un punto porcentual.
Para analistas del sector, esta reducción significa que los hogares tienen hoy un mayor margen de maniobra para cubrir sus gastos básicos y responder a nuevas obligaciones financieras, algo clave para la estabilidad del consumo y para una eventual recuperación económica.
Baja la morosidad en la mayoría de líneas de crédito
El mejor comportamiento financiero también se reflejó en los indicadores de morosidad. Según TransUnion, las tasas de mora de 60 días o más disminuyeron en la mayoría de las líneas de crédito durante el primer trimestre del año.
Las mayores mejoras se observaron en tarjetas de crédito, créditos de libre inversión y microcrédito. En tarjetas, por ejemplo, la morosidad cayó 168 puntos básicos hasta ubicarse en 4,1%, mientras que en libre inversión disminuyó 130 puntos básicos y en microcrédito 138 puntos básicos.
“En conjunto, estas tendencias sugieren que el mercado de crédito se está volviendo más resiliente y que los hogares están utilizando el crédito de manera más responsable y están mejor posicionados para cumplir con el pago de sus deudas”, señaló Olivella.
Señales de recuperación en el acceso al crédito
El reporte también muestra señales de recuperación en el acceso al crédito. Las originaciones —es decir, la apertura de nuevos créditos— crecieron en la mayoría de los productos financieros. Las tarjetas de crédito lideraron el aumento con un crecimiento de 25,6%, seguidas por los créditos de vehículo con 15,6%. También aumentaron los créditos de libre destinación y microcrédito.
En contraste, los créditos de vivienda y libranza mostraron retrocesos de 12% y 4,3%, respectivamente, lo que evidencia que todavía persiste cautela tanto entre consumidores como entre entidades financieras frente a compromisos de largo plazo.
Tarjetas y libranzas avanzan en originación
TransUnion advirtió que, aunque las entidades financieras siguen siendo prudentes, se empieza a observar una flexibilización gradual en algunos criterios de otorgamiento, especialmente en tarjetas de crédito, libranza y microcrédito para consumidores de mayor riesgo.
“En el primer trimestre del año comenzamos a observar un cambio gradual en esta postura”, explicó Olivella. “La participación de las originaciones a consumidores por debajo del segmento prime aumentó en los portafolios de tarjetas de crédito, libranza y microcrédito”.
Perspectivas para el resto de 2026
De cara a lo que resta de 2026, la firma prevé que las condiciones crediticias sigan siendo exigentes por el nivel de tasas de interés y por políticas más estrictas de otorgamiento. Sin embargo, considera que el crecimiento de los ingresos y una mejor salud financiera de los hogares podrían sostener la demanda de crédito.
El panorama, según la central de información financiera, apunta a una expansión más selectiva y resiliente del crédito, en lugar de una desaceleración generalizada. Es decir, el sistema financiero podría continuar creciendo, aunque concentrado en consumidores con mejor perfil de pago y productos de menor riesgo.
La combinación de menor carga financiera, reducción de la morosidad y recuperación gradual del crédito muestra un cambio relevante frente al deterioro observado en años anteriores. Para los hogares, el alivio en el peso de las deudas podría traducirse en una mayor capacidad de consumo y ahorro; para las entidades financieras, en un entorno más favorable para volver a prestar con menor riesgo, precisó la entidad.



