Consumo de vino en España registra caída del 5,2% durante el año 2025
El mercado vitivinícola español enfrenta un momento de contracción significativa según los últimos datos oficiales. El consumo nacional de vino ha experimentado una reducción del 5,2% durante el año 2025, situándose en 9.356.270 hectolitros. Esta cifra representa una disminución de 517.276 hectolitros en comparación con los registros del ejercicio anterior.
Análisis detallado de las cifras del sector vinícola
La Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) ha presentado un informe exhaustivo basado en los datos del Infovi correspondientes a diciembre de 2025. Los resultados revelan una tendencia generalizada de descensos en múltiples indicadores del sector.
Las existencias de vino y mosto acumuladas hasta diciembre de 2025 muestran una reducción del 6,8%, alcanzando los 46.415.075 hectolitros menos respecto al mismo período del año anterior. Esta disminución en los inventarios refleja los ajustes que está realizando la industria ante la nueva realidad del mercado.
Comercio exterior también en números rojos
El panorama internacional del vino español tampoco es alentador según los análisis realizados:
- Importaciones: Han registrado una caída del 8,2% durante los once primeros meses de 2025, situándose en 786.839 hectolitros de vino.
- Exportaciones: También han sufrido un descenso, aunque más moderado, del 1,8% hasta alcanzar los 17.542.383 hectolitros en el mismo período.
Estos datos, analizados a partir de la información proporcionada por la Agencia Tributaria, confirman que la contracción afecta tanto al mercado interno como al comercio exterior del sector vinícola español.
Producción vinícola en descenso
La situación se complejiza aún más al examinar los números de producción. Durante los cinco primeros meses de la campaña 2025/2026, la producción de vino y mosto alcanzó los 32,95 millones de hectolitros, lo que representa una disminución del 10,3% en comparación con el mismo período de la temporada anterior.
Este descenso en la producción, sumado a la reducción en el consumo y en el comercio exterior, configura un escenario complejo para la industria vitivinícola española que deberá adaptarse a las nuevas condiciones del mercado tanto nacional como internacional.



