El diseño inclusivo de las tarjetas bancarias: cortes que van más allá de la estética
Cortes en tarjetas bancarias: diseño para inclusión, no adorno

El significado oculto de los cortes en las tarjetas bancarias

En el panorama financiero actual, donde la digitalización avanza a pasos agigantados, las tarjetas bancarias han experimentado transformaciones notables que trascienden la mera seguridad tecnológica. Una característica que ha generado curiosidad entre los usuarios colombianos son los cortes específicos en los bordes de algunas tarjetas de crédito, débito o prepago. Estos recortes, que pueden presentarse en formas redondas, cuadradas o triangulares, distan mucho de ser simples elementos decorativos o errores de fabricación.

Una iniciativa global para la inclusión financiera

Esta innovación responde a una iniciativa impulsada por Mastercard denominada Touch Card, lanzada en 2021 y adoptada progresivamente por entidades bancarias en múltiples países. El objetivo fundamental es proporcionar una solución práctica para personas ciegas o con baja visión, quienes enfrentaban dificultades crecientes debido a la tendencia de diseño minimalista en las tarjetas modernas.

El problema radicaba en la eliminación progresiva de los números y letras en relieve que tradicionalmente servían como identificadores táctiles. Sin estos elementos, actividades cotidianas como seleccionar la tarjeta correcta en una billetera o insertarla adecuadamente en cajeros automáticos y datáfonos se convertían en desafíos significativos para millones de usuarios.

Desarrollo y validación con expertos

Mastercard no desarrolló esta solución de manera aislada. La empresa colaboró estrechamente con organizaciones especializadas en discapacidad visual, incluyendo el Royal National Institute of Blind People en Reino Unido y VISIONS/Services for the Blind and Visually Impaired en Estados Unidos. Estas entidades realizaron pruebas exhaustivas para validar la efectividad del diseño, asegurando que los recortes fueran fácilmente distinguibles al tacto.

Además, participaron en el codesarrollo empresas como IDEMIA, proveedor global de tarjetas inteligentes, incorporando los recortes adaptativos que hoy permiten diferenciar entre diversos tipos de tarjetas bancarias. Este enfoque colaborativo garantizó que la solución fuera tanto funcional como compatible con los sistemas bancarios existentes.

El código táctil: formas y significados

El sistema establecido por Mastercard asigna significados específicos a cada forma de corte:

  • Recorte redondo (semicírculo o circular): generalmente identifica tarjetas de débito
  • Recorte cuadrado o rectangular: típicamente corresponde a tarjetas de crédito
  • Recorte triangular: comúnmente utilizado para tarjetas prepago o de regalo/subscripción especial

Es importante destacar que no todas las entidades bancarias utilizan exactamente las mismas formas o asignaciones, pero el propósito fundamental permanece invariable: crear un identificador táctil único que facilite la distinción entre diferentes productos financieros.

Beneficios prácticos más allá de la identificación

Los recortes no solo permiten identificar el tipo de tarjeta, sino que también facilitan su correcta orientación durante el uso. Al insertar una tarjeta en un cajero automático o datáfono, el usuario puede sentir el recorte para determinar la posición correcta del chip, generalmente ubicado en el lado opuesto. Esta funcionalidad reduce significativamente los errores de inserción que podrían bloquear la tarjeta o generar frustración durante transacciones.

Esta innovación representa un avance significativo en la accesibilidad financiera, permitiendo que personas con discapacidad visual realicen transacciones bancarias con mayor autonomía, velocidad y precisión. En un contexto donde la inclusión se ha convertido en prioridad global, soluciones como la Touch Card demuestran cómo el diseño consciente puede transformar experiencias cotidianas para millones de usuarios.

La implementación de estos recortes adaptativos continúa expandiéndose en el sector bancario colombiano e internacional, reflejando un compromiso creciente con la creación de productos financieros verdaderamente inclusivos que consideren las necesidades de todos los usuarios, independientemente de sus capacidades visuales.