Incremento de 375 pesos en la gasolina golpea el bolsillo de los colombianos
Desde el pasado primero de abril de 2026, los conductores de vehículos que utilizan gasolina enfrentan un impacto directo en sus finanzas debido al incremento de 375 pesos por galón decretado por el gobierno nacional. Esta medida, que también afecta al ACPM, ha generado preocupación entre los usuarios del transporte particular y comercial en todo el territorio colombiano.
Ciudades con los precios más elevados del combustible
Según la información oficial proporcionada por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), las ciudades que presentan los valores más altos para la gasolina corriente son:
- Villavicencio: 15.991 pesos por galón
- Cali: 15.900 pesos por galón
- Bogotá: 15.891 pesos por galón
- Manizales: 15.864 pesos por galón
- Pereira: 15.836 pesos por galón
- Medellín: 15.811 pesos por galón
- Ibagué: 15.805 pesos por galón
- Montería: 15.731 pesos por galón
- Bucaramanga: 15.649 pesos por galón
- Barranquilla: 15.524 pesos por galón
- Cartagena: 15.481 pesos por galón
Localidades con los costos más bajos de gasolina
En contraste con las ciudades mencionadas anteriormente, Pasto y Cúcuta continúan posicionándose como los centros urbanos con los precios más accesibles del combustible. Los valores específicos para estas localidades son:
- Pasto: 13.487 pesos por galón
- Cúcuta: 13.865 pesos por galón
Variación en el precio del ACPM por ciudades
El ajuste también ha influido en el costo del ACPM, presentando la siguiente distribución a nivel nacional:
- Cúcuta: 9.253 pesos
- Pasto: 10.296 pesos
- Cartagena: 11.016 pesos
- Barranquilla: 11.051 pesos
- Bucaramanga: 11.125 pesos
- Montería: 11.266 pesos
- Ibagué: 11.367 pesos
- Bogotá: 11.376 pesos
- Medellín: 11.401 pesos
- Manizales: 11.449 pesos
- Pereira: 11.463 pesos
- Villavicencio: 11.476 pesos
- Cali: 11.524 pesos
La implementación de esta medida económica, que entró en vigor el 1 de abril de 2026, refleja las decisiones de política fiscal del gobierno actual y su impacto diferenciado según las regiones del país. Los conductores y transportadores deberán adaptar sus presupuestos a esta nueva realidad en los precios de los combustibles, mientras las autoridades continúan monitoreando los efectos en la economía familiar y empresarial.



