Smart Fit reafirma su compromiso con Colombia y anuncia ambiciosa expansión para 2026
La cadena de gimnasios Smart Fit ha despejado cualquier duda sobre su permanencia en el país y, por el contrario, ha revelado un ambicioso plan de crecimiento para el año 2026. Tras cerrar el 2025 con un total de 225 sedes operativas en territorio colombiano, la compañía proyecta mantener un ritmo acelerado de aperturas, con el objetivo claro de consolidarse aún más como el operador líder del sector fitness nacional.
Una expansión que mira hacia las regiones
El CEO de Smart Fit Colombia, Camilo Sarasti, explicó en una entrevista con el diario Portafolio que la estrategia no se limita a las grandes capitales. "Seguiremos ampliando nuestra cobertura, incluso llegando a municipios donde antes no teníamos presencia", afirmó el ejecutivo. Actualmente, la red ya está presente en 62 municipios, incluyendo ciudades intermedias como Florencia, Pitalito y Riohacha.
Sin embargo, este crecimiento territorial está sujeto a una condición fundamental: el nivel de bancarización de la población. Dado que el modelo de negocio de Smart Fit opera exclusivamente con pagos digitales y no maneja efectivo, la viabilidad de abrir un nuevo gimnasio depende directamente de que los potenciales usuarios en la zona tengan acceso y capacidad para realizar transacciones electrónicas.
El desafío de multiplicar los usuarios de gimnasios
Más allá de abrir puertas, la meta corporativa es transformar los hábitos del país. En Colombia, apenas el 3% de la población utiliza servicios de gimnasios, una cifra que Smart Fit aspira a triplicar en el mediano plazo. Para lograrlo, la compañía confía en su fórmula de precios competitivos y una red extensa de sedes que facilite el acceso al fitness para un mayor número de personas.
Los retos que acompañan el crecimiento acelerado
No obstante, este rápido desarrollo ha generado algunas críticas y preocupaciones entre la clientela. En redes sociales y foros especializados, usuarios han manifestado su inconformidad por la alta congestión que se presenta en ciertas sedes durante las horas pico, lo que afecta la comodidad y experiencia de entrenamiento.
A esta situación se suman casos recientes de fallecimientos ocurridos dentro de instalaciones de la cadena. Aunque no se han atribuido directamente a la empresa, estos incidentes han generado un debate público sobre las condiciones de seguridad y los protocolos dentro de los centros deportivos, poniendo el foco en la responsabilidad de las compañías del sector.
La propuesta de valor y la apuesta tecnológica
Frente a estos cuestionamientos, Smart Fit ha reiterado que su propuesta se basa en ofrecer:
- Espacios amplios y bien equipados.
- Una amplia variedad de máquinas y salones para clases grupales.
- Acceso a tecnología que mejora la experiencia, destacando su aplicación móvil para el seguimiento de rutinas y metas.
- El plan Black, que permite entrenar en cualquier sede nacional y en más de 2,000 gimnasios internacionales de la marca.
Estabilidad operativa tras movimientos accionarios
Respecto a cambios recientes en su estructura, como la salida de un fondo de inversión minoritario, Sarasti fue enfático: "Eso en ningún momento quiere decir que la compañía va a salir de Colombia. Al contrario, nosotros estamos invirtiendo y seguimos creciendo y apostándole al país". Aseguró que se trata de un movimiento financiero normal que no impacta las operaciones locales.
El mensaje final de Smart Fit es contundente: continuará su expansión y fortalecimiento en Colombia. El gran desafío será equilibrar este crecimiento meteórico con la calidad de la experiencia del usuario, en un mercado donde la demanda por bienestar físico crece, pero también lo hace la exigencia por espacios seguros, cómodos y bien gestionados.



