El té dejó de ser una bebida reservada para momentos específicos y comienza a consolidarse como parte de la rutina diaria de los colombianos. Impulsada por las nuevas generaciones, las tendencias de bienestar y los cambios en los hábitos de consumo, esta categoría vive una transformación que la posiciona como una de las más dinámicas dentro del mercado de bebidas en el país.
Cada vez es más común que las infusiones acompañen distintos momentos del día: desde las mañanas como una alternativa más ligera al café, hasta las noches como parte de rituales de descanso y relajación. La tendencia refleja un consumidor más consciente, que busca productos funcionales capaces de aportar beneficios físicos y emocionales.
El mercado del té mantiene un crecimiento sostenido
A nivel global, el mercado del té continúa expandiéndose y Colombia empieza a replicar ese comportamiento. El crecimiento se evidencia en un mayor consumo, una oferta más diversa y nuevas ocasiones de uso dentro de los hogares.
De acuerdo con Strategy Helix Group, la categoría registraría una tasa de crecimiento anual cercana al 5,3 % entre 2025 y 2030, impulsada principalmente por la demanda de productos asociados al bienestar, como infusiones relajantes, digestivas y energizantes.
“Estamos viendo cómo el té pasa de ser una bebida puntual a convertirse en un acompañante para distintos momentos del día, respondiendo a necesidades como activarse, relajarse o simplemente hacer una pausa”, explica Jaibel a través de Diana Carolina Vargas, gerente de Marca.
El té ya compite con otras bebidas tradicionales
En el marco del Día Internacional del Té, el crecimiento de esta categoría evidencia cómo comienza a ocupar espacios que históricamente pertenecían a otras bebidas, especialmente al café. Hoy, las infusiones no solo se consumen en momentos aislados, sino que acompañan toda la jornada.
La evolución responde a una necesidad clara del consumidor moderno: encontrar equilibrio en medio de las rutinas aceleradas y optar por bebidas que, además de hidratar, generen bienestar. Las líneas frutales, funcionales y plus han ganado protagonismo dentro de las preferencias de los consumidores, especialmente entre quienes buscan productos alineados con estilos de vida saludables.
Nuevas generaciones impulsan el auge de las infusiones
El perfil del consumidor de té también está cambiando. Históricamente, las mujeres han liderado esta categoría y actualmente representan cerca del 76 % del consumo. Sin embargo, cada vez más hombres incorporan el té dentro de sus hábitos diarios, especialmente variedades como el té negro, atraídos por sus beneficios relacionados con salud y bienestar.
A esto se suma el interés de las generaciones jóvenes, que están redefiniendo la relación con las bebidas calientes y las integran dentro de estilos de vida más flexibles, conscientes y personalizados.
El reto de la industria: educar al consumidor
Pese al crecimiento de la categoría, uno de los principales desafíos sigue siendo ampliar el conocimiento del consumidor sobre las múltiples posibilidades que ofrecen el té y las infusiones. La industria busca romper la percepción tradicional de estas bebidas y mostrar que existen opciones funcionales, energizantes, relajantes y digestivas capaces de adaptarse a diferentes necesidades y momentos del día.
Lejos de ser una moda pasajera, el té comienza a consolidarse como un nuevo ritual cotidiano en Colombia. Una tendencia que no solo responde al sabor, sino también a la búsqueda de bienestar y equilibrio dentro de la vida diaria.



