Colombia enfrenta un encarecimiento significativo en su financiamiento, lo que limita la capacidad del Gobierno para destinar ingresos tributarios a programas sociales y obras de infraestructura, al tiempo que incrementa la presión sobre unas finanzas públicas ya debilitadas por altos niveles de déficit y deuda.
Colocación récord de TES a tasas elevadas
El Ministerio de Hacienda realizó el miércoles 13 de mayo una subasta de Títulos de Tesorería (TES) por 6 billones de pesos (aproximadamente 1.580 millones de dólares), una cifra sin precedentes para una operación semanal de este tipo. La tasa ponderada en pesos alcanzó el 14,46%, con rendimientos que oscilaron entre el 13,94% para los bonos con vencimiento en 2058 y el 14,79% para los de 2030.
Según Camilo Pérez, jefe de Investigaciones Económicas de Banco de Bogotá, estas tasas reflejan un alto riesgo percibido. "Fueron más altas que las vigentes en el mercado, entre 20 y 40 puntos básicos por encima del cierre anterior. El Gobierno está colocando deuda, pero le están cobrando más", explicó.
Impacto en el espacio fiscal
Luis Fernando Mejía, exdirector de Fedesarrollo y CEO de Lumen Economic Intelligence, señaló que la operación evidencia un deterioro en las condiciones de financiamiento y en la percepción de riesgo fiscal. "El mercado exige una prima más alta para prestarle al Gobierno, lo que incrementa el costo del servicio de la deuda y reduce el espacio fiscal futuro", afirmó.
El saldo de la deuda pública pasó de 805 billones de pesos en agosto de 2022 a 1.192 billones en diciembre de 2025, y a 1.215 billones en marzo de 2026. Además, Colombia paga uno de los intereses más altos entre los países emergentes, medido por la tasa de bonos soberanos a 10 años en moneda local.
Julian Cortés, economista senior del Banco Popular, advirtió que "la prima de riesgo sigue escalando, los portafolios de bancos, AFPs y fondos de inversión absorben pérdidas por valoración, y los spreads de deuda corporativa podrían enfrentar presiones adicionales".
Respuesta del Gobierno
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, defendió la estrategia de manejo de deuda, asegurando que no se limita a esta colocación puntual, sino que busca consolidar una estructura de deuda más sólida y menos vulnerable a choques externos. Destacó la transición hacia la exposición en francos suizos como una innovación.
Por su parte, el director de Crédito Público, Javier Cuéllar, atribuyó las altas tasas a las expectativas de política monetaria del Banco de la República. "Los TES no están en este nivel por primas de riesgo fiscal, sino por un cambio en las expectativas de la tasa de interés", afirmó.
Visiones de analistas
Sin embargo, Mejía discrepó: "La tasa del Banco es una referencia de corto plazo, mientras que los TES incorporan expectativas de inflación, riesgo fiscal y credibilidad económica. Hoy el mercado percibe mayores riesgos fiscales e incertidumbre sobre las finanzas públicas".
Diego Montañez-Herrera, analista económico y profesor de la Universidad Eafit, indicó que, aunque la estrategia externa puede reducir la vulnerabilidad cambiaria, el costo de financiamiento interno sigue alto. "Parte de los costos actuales se pagarán en el futuro vía mayores intereses. Un mayor pago de intereses reduce el margen fiscal para otros rubros", explicó.
Además, advirtió que la reducción de la deuda neta/PIB en 2025 no se debió solo a operaciones de manejo de deuda, sino también a la apreciación del peso. "El Plan Financiero 2026 muestra que la TRM aportó cerca de -2,9 puntos del PIB a la caída de la deuda neta. También aumenta el peso de la deuda interna y de los TES, lo que reduce la exposición cambiaria pero implica depender de un mercado local con tasas altas", concluyó.



