El Ministerio de Hacienda de Colombia confía en cerrar exitosamente en las próximas semanas una compleja operación de deuda en francos suizos, que permitirá reducir el nivel de endeudamiento del país en aproximadamente 100 billones de pesos.
Avances en la operación de deuda
El director de Crédito Público, Javier Cuéllar, informó que ya se ha cancelado el 67% de dicha operación y que se cuenta con los recursos necesarios para finalizar el proceso. El Gobierno ha asegurado que los rendimientos obtenidos no se destinarán a gastos inmediatos, sino a aliviar la carga de la deuda sobre la economía. Según las proyecciones oficiales, el nivel de deuda debería situarse este año en el 57,9% del PIB.
“Le estamos ahorrando cerca de 15 mil millones de dólares al país en pagos futuros del servicio de la deuda externa. Yo no he visto ningún analista que nos dé un comentario positivo respecto a esto. Esperaría verlo en las próximas semanas”, declaró Cuéllar durante una conferencia con inversionistas.
Críticas y rendición de cuentas
La operación en francos suizos ha sido objeto de críticas por parte de diversos sectores, debido a que resulta inusual que el gobierno colombiano asuma riesgos en operaciones de manejo de deuda. La conferencia de este jueves representó la primera rendición pública de cuentas sobre esta operación, que supera los 9.300 millones de dólares, luego de meses de información fragmentada hacia el mercado y escasa comunicación con el Congreso.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, explicó que la exploración del mercado internacional no concluye con la apertura de operaciones en franco suizo, sino que se busca avanzar hacia una mayor diversificación. “Creemos que la economía colombiana y el manejo de la deuda externa debe diversificarse mucho más. Creemos que los mercados asiáticos están pendientes también de que iniciemos operaciones con ellos y, sobre esta ruta, reducir al máximo, por un lado, la dependencia, pero, por otro lado, los riesgos cuando hay una dependencia exagerada sobre una de las monedas”, señaló Ávila.
Comparación con el mercado local
Colombia asegura contar hoy con una caja ‘sólida’ en dólares y estar accediendo al mercado a tasas cercanas al 5%, en contraste con lo que ocurre en el ámbito local, donde la última subasta de TES cerró con tasas de hasta el 14,79%. Esta semana, el Gobierno nacional realizó la subasta de deuda local más grande de su historia, por 6 billones de pesos. Aunque se obtuvo todo el financiamiento necesario, las alertas se encendieron debido al nivel de cierre de las tasas, que alcanzaron el 14,79% en una de las referencias.
Según José Ignacio López, presidente de Anif, esto implica un incremento de casi 70 puntos básicos frente a la subasta de la semana previa. “La subasta de TES de esta semana confirma la difícil situación fiscal que enfrenta Colombia y la precaria situación de caja del gobierno. El gobierno, sabemos, tiene poca liquidez frente a una presión de gasto muy importante”, afirmó López. Las tasas de interés pagadas por el gobierno en el mercado local han aumentado de forma constante en los últimos meses, una tendencia que podría obligar al gobierno a destinar más recursos al pago de deudas y menos a inversión o programas oficiales.
Juan David Ballén, director de Economía y Mercado de Aval Asset Management, advirtió que “adicionalmente, este deterioro fiscal podría incrementar la necesidad de futuras reformas tributarias con el fin de garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas y el cumplimiento de las obligaciones de deuda”.
Visión del Gobierno
No obstante, la perspectiva del Gobierno es diferente. El director de Crédito Público, Javier Cuéllar, sostiene que existe una ‘narrativa’ en contra de la gestión gubernamental y que se está juzgando el costo de endeudamiento de la nación por una operación individual. Según el Gobierno, el costo de financiamiento actual ronda el 7%, aunque este cálculo incluye fuentes como la banca multilateral, que suele prestar a tasas más bajas que el mercado. Cuéllar también negó que su oficina esté utilizando de manera excesiva el endeudamiento de corto plazo, y aseguró que los títulos de corto plazo se reducirán a medida que se cierre la operación de los francos suizos.
El debate sobre el manejo de la deuda pública en Colombia se proyecta hacia el próximo gobierno, que asumirá en agosto. Quien llegue al poder heredará no solo las decisiones tomadas, sino también la tarea de recuperar la confianza de los mercados en un contexto de tasas al alza y presión fiscal creciente.



